Preferentes: ver, oír y callar

Mucha suerte han tenido los cientos de inversores que compraron participaciones preferentes de la CAM en 2001 y 2002 y que cobraron religiosamente su cupón, como estaba pactado, el pasado 15 de agosto. Hoy no les faltan razones para dudar de si la caja podrá abonarles sus intereses en su próxima cita.