El detonante inmediato del repunte del petróleo ha sido el nuevo ultimátum lanzado por Donald Trump a Irán para que reabra el estrecho de Ormuz, una arteria clave por la que circula cerca del 20% del petróleo y gas mundial.
Cartera de guerra para un escenario de conflicto prolongado en Irán, con el petróleo en 150 dólares, inflación al alza y oportunidades en energía, defensa, consumo básico y utilities.
Los mercados resisten sin grandes desplomes pese al shock energético, atrapados entre el riesgo inflacionista y la esperanza de un rebote rápido si se despeja el escenario geopolítico