El repunte de la inflación pone en alerta a Powell

El aumento del IPC en los Estados Unidos pone el foco en la respuesta de la Reserva Federal en la semana en que su presidente comparece ante el Congreso

El repunte de la inflación en los Estados Unidos manda un aviso al presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, justo un día antes de su comparecencia ante el Congreso estadounidense.

El índice de precios al consumo (IPC) sumó cuatro décimas en junio hasta situarse en una tasa del 5,4 por ciento interanual, la mayor cifra de los últimos 13 años por segundo mes consecutivo.

La inflación aumentó, además, por encima de las expectativas del consenso de mercado, que esperaba una rebaja de un punto en comparación con el dato de mayo (hasta el 4 por ciento).

Esto dificulta el papel que tendrá que jugar Powell ante los congresistas norteamericanos.

Los bonos se someterán a examen

“La inflación aumentó significativamente y es probable que avive tanto las preocupaciones sobre la persistencia de la inflación como la respuesta de la Reserva Federal”, explica Ben Laidler, estratega de mercados globales de eToro.

“Esto pondrá más atención en el testimonio de Powell. Podría revertir el reciente y pronunciado descenso tanto de las expectativas de inflación como de los rendimientos de los bonos a diez años, ya que el mercado espera una posible respuesta de la Fed antes de lo previsto”, añade el analista en un comentario.

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Precisamente, el rendimiento de los bonos de referencia en los Estados Unidos dio la sorpresa en la recta final de junio.

La rentabilidad de la deuda a 10 años cayó por debajo del 1,4 por ciento por la venta masiva de acciones, que motivó una mayor demanda de los activos refugio.

La rentabilidad del Tesoro estadounidense a 30 años también se rebajó por debajo de la cota del 2 por ciento por primera vez desde febrero.

En este contexto, la baraja de alternativas para los inversores se inclina hacia otros valores.

“Es posible que veamos un renovado interés por los sectores más cíclicos y de gran valor como el financiero y las materias primas, a expensas del sector tecnológico”, continúa Ben Laidler.

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División en la Fed

Además de un cambio de perspectivas, Powell se enfrenta a una división interna en el seno de la Fed, según reflejan las actas de la última reunión del 16 de junio publicadas la semana pasada.

El presidente del banco central estadounidense admitió que la subida de los precios es “mayor” y “más persistente” de lo que apuntaban sus previsiones.

La Fed mantuvo sin cambios los tipos de interés, que se sitúan desde hace meses entre el 0 por ciento y el 0,25 por ciento como cobertura contra el efecto de la pandemia en los mercados.

Muchos de los gobernadores de las distintas Reservas Federales estadounidenses sostuvieron, además, que el aumento de la inflación fue mayor de lo que esperaban.

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Tampoco llegaron a un consenso en torno a cuándo deberá producirse la retirada de los estímulos fiscales activados tras la crisis sanitaria del Covid-19.

En este sentido, algunos gobernadores apuntaron que el tapering, esto es, la reducción progresiva de estas medidas, podría llegar antes de lo previsto.

A qué se enfrenta Powell 

En su última cita ante los congresistas, el pasado febrero, Powell remarcó el compromiso de la Fed para mantener las políticas de estímulo.

En apenas unos meses, en los que la bolsa de Nueva York ha seguido mostrando síntomas de una fuerte recuperación batiendo continuamente sus máximos históricos, el contexto ha cambiado sustancialmente.

La incertidumbre sobre la inflación es motivo suficiente para que el informe semestral que tendrá que defender Powell contemple un cambio de actuación. Esta será la cuestión central sobre la que se sostendrán las preguntas de la cúpula política estadounidense.

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A favor de Powell juega la fortaleza mostrada por el dólar, que alcanzó a mediados de junio sus máximos desde en abril confirmando la tendencia alcista que viene mostrando el billete verde en las últimas semanas.

Powell ya avisó de que la subida de tipos, prevista para marzo de 2024, se adelantará en un año, mientras que el programa de compra de bonos de emergencia también se activará antes de tiempo.

Sin embargo, puede que al presidente de la Fed no le valga solo con estas medidas para satisfacer las dudas cada vez mayores que afloran en el Congreso.

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