El bitcoin pierde fuerza tras un año de récords

Una semana de pérdidas desluce el año de récord para el bitcoin. La criptomoneda cae el 5,2% y no logra afianzar los 50.000$

Tras haber roto el nivel psicológico de los 50.000 dólares el día de Nochebuena, el bitcoin se ha desinflado durante una última semana del año que en vez de traer el esperado rally de Santa Claus de la critpomoneda, de momento deja pérdidas superiores al 6 por ciento que suponen un pequeño borrón a un año de récords.

La criptomoneda de referencia en el mercado ha caído de los 51.888 dólares que marcaba el lunes hasta los 47.300 dólares en las que se ha movido durante todo el jueves, anticipando un final de semana negativo que, al ampliar el foco a todo el mes anterior, marca un descenso superior al 16 por ciento.

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Un último mes en rojo que, sin embargo, no desmerece el rendimiento absoluto de la criptomoneda, que comenzó el año 2021 cotizando a 29.388 dólares y que ahora, a falta de un día para finiquitar el calendario anual, se mueve en torno a los 47.300 dólares.

El bitcoin, por tanto, registra unas subidas interanuales ligeramente por encima del 60 por ciento que, sin duda, habrán beneficiado a aquellos inversores que hace un año decidieran apostar por el activo a largo plazo, huyendo de la volatilidad cortoplacista que caracteriza al mercado de las criptodivisas.

Un mercado cada vez más heterogéneo

Tras un año en que se han registrado máximo históricos, el mercado se hace la pregunta obligada de qué puede esperar del bitcoin de cara a 2022.

En este sentido, parece claro que cada vez más inversores tradicionales están abriendo sus puertas a introducir las criptodivisas dentro de su cartera de activos, a pesar de varapalos recientes llegados en forma de negativa de la SEC a las propuestas de lanzar un ETF por parte de Valkyrie Investments y Kryptoin.

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Unos meses antes, no obstante, el primer fondo cotizado (ETF) de futuros de bitcoin, Proshares Bitcoin Strategy movió cerca de 1.000 millones de dólares en su primer día en Wall Street, y tanto Estados Unidos como la Unión Europea han adelantado leyes que buscan regular claramente el mercado de criptodivisas en un futuro inmediato.

Esta mayor aceptación del bitcoin puede verse, por ejemplo, en el estudio del los movimientos del mercado en 2021 de Schroders que señala que "los inversores de mayor edad, al igual que los jóvenes, están invirtiendo sus ahorros en una serie de participaciones más arriesgadas, como las criptomonedas y las inversiones centradas en sectores específicos, como la sanidad y la tecnología".

"Aunque el interés de los jóvenes inversores por el bitcoin y otras criptomonedas está bien documentado, los datos de Schroders descubren un sorprendente nivel de interés entre los ahorradores de más edad, incluidos los mayores de 75 años", indica el informe del gestor de activos

De acuerdo a este análisis, un tercio de las personas encuestadas de entre 55 y 74 años de edad aseguró haber comprado criptomonedas en los 12 meses anteriores a la primavera de 2021.

El 16 por ciento de los encuestados de ese grupo de edad, además, invirtió por primera vez en criptomonedas, mientras que el 17% dijo que estaba añadiendo capital a sus participaciones ya existentes. Un 15 por ciento de personas mayores de 75 años, además, también invirtió en criptomonedas durante el mismo periodo.

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La amenaza de los altcoins

La mayor aceptación del bitcoin como activo relevante en la cartera de los inversores ha propiciado su transición hacia un rolo como valor refugio que, en cierta medida, ha atenuado su volatilidad en los últimos meses.

Su popularidad, además, ha normalizado conceptos como el uso de la tecnología blockchain para certificar y monitorizar los movimientos que ha tenido un activo, o la creación de activos digitales como los tokens para monetizar y alimentar espacios virtuales como el metaverso.

Pero paradójicamente, esta normalización de un nuevo mundo en parte gracias al bitcoin, también supone una amenaza para la critpomoneda con mayor capitalización del mercado, ya que permite la aparición de monedas emergentes como cardano, solana o avalanche que han ofrecido rendimientos muy atractivos.

Un ejemplo de ello es Binance Coin, que se ha revalorizado un 1.300 por ciento durante 2021.

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Rosh Singh, director general y fundador de Quadency, explicó a Bloomberg que es posible que los inversores minoristas se hayan distraído con las subidas masivas de algunas monedas alternativas, un factor que "también ejerce cierta presión sobre el bitcoin".

Singh, aun así, señaló que el optimismo se mantiene de cara al próximo año, esperando un nuevo rebote del bitcoin.

Un año para consolidar su posición

Si el bitcoin seguirá subiendo en 2022 o no es difícil de predecir, con voces muy dispares en el mercado apostando tanto por un movimiento alcista como por uno totalmente bajista.

Donde sí parece haber cierto acuerdo, en cambio, es en el hecho de que el bitcoin puede continuar consolidando su posición como una suerte de oro 2.0.

Michael Novogratz, CEO de Galaxy Digital Holdings lo explicaba así en el informe de criptoactivos de Goldman Sachs.

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"El bitcoin no está preparado para procesar miles de transacciones por segundo. Pagar una Coca-Cola light con bitcoin sería como pagarla con oro. Eso no ocurrirá, pero los raíles de pago se construirán sobre otras blockchains", explicaba Novogratz, añadiendo: "El bitcoin es una forma muy conveniente de almacenar valor".

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