El S&P 500 vive su mejor arranque en 25 años...y puede extenderse

La renta variable volvió a sumar. El apoyo generalizado del sector bancario permitía por fin superar los niveles de resistencia más inmediatos en los que parecía que se había quedado frenada la bolsa. Sin embargo será necesario esperar al cierre semanal para poder dar algo más de validez técnica a la superación de estas resistencias, ya que por ahora los volúmenes son flojos y el estado de sobrecompra en los osciladores de corto plazo en muchos de los indicadores se mantiene.

Ibex: Atención a los 8.470 puntos, si se pierden, se abre el camino a los 8.000

En la sesión de ayer se invirtieron los papeles habituales con los cierres. La mayoría de las plazas europeas lograron terminar con tímidos avances y en cambio en EE.UU. corrigieron. La jornada había empezado con rumores sobre que pudiera aplazarse las ayudas a Grecia hasta después de sus elecciones en abril y que se pospusiera la reunión para tratar el tema de las ayudas comenzaron a pasar factura y provocaron que los avances y huecos en las aperturas quedarán en muy poco.

Se impone el sentimiento negativo y faltan argumentos para que vuelvan los rebotes

Ayer vivimos una nueva sesión de trading de titulares, tras los avances tímidos que se apuntaban las bolsas con los resultados de la subasta española, que mejoró su tipo de colocación, y con las palabras de Van Rompuy apuntando a revisiones al alza de los fondos destinados a la estabilización. Pero en estas llegó Merkel (cómo no) para desmintir y negar esta posibilidad, provocando de forma automática un brusco giro de los mercados europeos.

La Bolsa española es el asno de los palos

Otra mala jornada para bolsa española que se culminaba en su subasta con la noticia de la expropiación de Repsol por parte del gobierno argentino y que no tuvo su reflejo con toda la magnitud ni en el propio valor ni en el selectivo. Es de mal pronóstico lo que se espera para la jornada de hoy. La subasta del Tesoro a corto plazo será el foco de atención con la prima de riesgo otra vez en niveles de altos y la rentabilidad del bono a 10 años por encima del 6%. No son los niveles de máximos de noviembre, pero ahora la sensación es que todo está más complicado.

La pérdida definitiva de los 8.400 encendería las alarmas

Nada ha durado el efecto de la cumbre europea para los mercados. Las bolsas han vuelto a reaccionar a la baja de forma considerable, con bajo volumen, un efecto que también se ha dejado sentir en la evolución del mercado de deuda y del dólar. Indicábamos ayer que los inversores no se han creído las medidas adoptadas, lo que ha devuelto las tensiones a las primas de riesgo y al dólar, que pierde los 1,3200 y desanda con creces todo lo avanzado el viernes. El impacto ha vuelto a ser mayor en Europa y, por tanto, el deterioro técnico a las expectativas de proseguir con los posibles patrones de continuación ha quedado más afectado. En la jornada de hoy puede ratificarse la pérdida definitiva de estas opciones si los cierres van allá de los niveles de soporte recién perdidos y por ahora no hay síntomas de que ello no vaya a ser así salvo sorpresas.