Los grandes de Wall Street calman la ansiedad por ómicron

Grandes inversores y actores principales en los mercados han compartido mensajes de calma ante ómicron

La falta de datos sobre la virulencia y peligrosidad de la variante ómicron del coronavirus ha sumido a los mercados en una semana de altibajos que puede alargarse, pero los grandes inversores de Wall Street están haciendo un llamamiento a la calma en un momento que, en algunos casos, se ve hasta como una oportunidad.

Pese a las caídas bursátiles que mayoritariamente han teñido de rojo los parqués internacionales en los últimos días, bancos de inversión, fondos y agencias parecen compartir el consenso de que en ningún momento se repetirán las escenas vividas durante el primer semestre de 2020.

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Y una de las voces que más está promulgando esa postura es JP Morgan, desde donde varios analistas incluso recomiendan ahora "comprar la caída".

El principio del fin de la pandemia

Si hace unos días los analistas de JP Morgan daban signos de permanecer impasibles al revuelo causado por ómicron calificando la situación actual como "retrocesos esporádicos", esta vez van más allá.

Los analistas del banco estadounidenses, Marko Kolanovic y Bram Kaplan, aseguraron en una nota interna revelada por Bloomberg que "pese a que es probable que ómicron sea más transmisible, los primeros informes apuntan a que puede ser menos mortal, un hecho que encajaría en el patrón observado del virus".

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Si esta premisa se cumple, Kolanovic y Kaplan afirman que las dudas generadas en esta última semana puede ser positivas para los mercados de riesgo, porque indicarían que "el final de la pandemia está cerca".

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Ómicron sería, por tanto, "el catalizador para el crecimiento de la curva de rendimiento, no para su aplanamiento", de acuerdo a los analistas.

Kolanovic y Kaplan considera que las caídas recientes en segmentos cíclicos como las materias primas pueden ser una buena oportunidad para posicionarse en las mismas y prepararse para una mejora en las curvas de rendimientos e incluso de los bonos.

Una posición de riesgo por parte de los estrategas que rema a contracorriente de las tendencias globales en las bolsas, donde los sectores más expuestos a nuevas restricciones, como el turístico, han caído.

Una postura de riesgo, sin embargo, asumida bajo la presunción de que la nueva cepa del coronavirus no será tan traumática para la economía. Una perspectiva que han compartido otros grandes actores del mercado.

Posturas más cautas pero de serenidad en Wall Street

Una línea similar de imperturbabilidad ante el catastrofismo anunciado la ha proyectado Morgan Stanley, desde donde el director ejecutivo de políticas públicas del banco estadounidense, Michael Zezas llamó a mantener la calma hasta que se tuviera más información sobre ómicron.

En el podcast de Morgan Stanley llamado Pensamientos sobre el mercado, Zezas relata que los efectos de la nueva cepa del virus han monopolizado las conversaciones con sus clientes en la última semana. Clientes que quieren saber "si la nueva variante implicará nuevas restricciones e impactará las perspectivas económicas".

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Y bajo su criterio, que basa en los informes de su equipo biomédico, incluso en el peor escenario en que los gobiernos locales y nacionales tengan que recurrir de nuevo a medidas de restricción, esto supondrá "un contratiempo económico, no un desastre".

Zezas, eso sí, expresa esa opinión apoyado en la creencia de que las empresas farmacéuticas podrán reformular sus vacunas en caso de que ómicron escape a su protección, a pesar de los mensajes emitidos desde Moderna de que este proceso podría llevar meses.

Fitch, Blackrock, la UE

Otra entidad que ha emitido un mensaje instando a recopilar más datos antes de tomar decisiones anticipadas es Fitch, que aseguró en su análisis del día 29 de noviembre que "es muy pronto para incorporar los efectos de la variante ómicron en sus predicciones de crecimiento económico".

La agencia de calificación crediticia, no obstante, expresó su consideración de que "otra recesión global sincronizada como la vista durante los seis primeros de 2020 es altamente improbable".

Fitch concede, aun así, que la subida de la inflación "complicaría las respuestas macroeconómicas si la nueva variante se impone", pero confía en "el conocimiento científico mejorado en comparación con el inicio de la pandemia" para emitir su juicio.

Wall Street quiere apaciguar la preocupación extendida en los mercados de capitales, y hace un esfuerzo de comunicación para llegar a sus inversores.

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