El miedo a perderse las subidas y la ausencia de alternativas dispara la bolsa estadounidense

El convencimiento de que no existe una alternativa creíble a la renta variable y el temor a perderse las subidas favorecen a la bolsa de EEUU

Hay dos expresiones anglosajonas que explican en parte el buen comportamiento de la bolsa americana en un momento cargado de incertidumbre por la guerra de Ucrania, el final de las políticas expansivas de los bancos centrales y la elevada inflación: TINA y FOMO.

La primera, TINA, es el acrónimo del dicho anglosajón “There Is No Alternative”, que hace referencia a la creencia extendida en el mercado de que no existe una alternativa creíble actualmente a la renta variable, el activo que mejor se ha comportado a lo largo del tiempo.

La segunda, FOMO (Fear Of Missing Out), es el temor a perderse las subidas del mercado, por no estar posicionado en renta variable.

El S&P se revaloriza un 16 por ciento desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania

Estos dos sesgos justifican, en parte, por qué el S&P 500 ha subido un 16 por ciento desde la invasión rusa de Ucrania; mientras que el Dow Jones ha escalado un 9,2 por ciento y el Nasdaq ha avanzado un 7,5 por ciento.

Los inversores no tienen demasiada alternativa a las acciones a la hora de colocar su dinero o, dicho de otra forma, las alternativas son peores en términos comparativos. Es verdad que los tipos de interés están subiendo y que la inflación se está disparando, estando ya cerca del 8 por ciento en los Estados Unidos y en el 7,5 por ciento en la zona euro", explica Juan Carlos Ureta, presidente ejecutivo de Renta 4.

"Pero los tipos suben menos que la inflación y eso hace que los tipos de interés reales sean más negativos que antes de la subida de tipos. En los Estados Unidos, el tipo del bono a dos años cerró el viernes en el 2,46 por ciento, pero con la inflación al 7,9 por ciento, el tipo real se queda en el -5,4 por ciento”, añade.

La economía de los Estados Unidos, más resistente a la guerra de Ucrania

Aunque también es cierto que la economía de los Estados Unidos está más protegida que la europea respecto al incremento de la tensión bélica en el Este de Europa, tal y como explican los expertos de Amundi.

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“Tras una reacción inicial negativa al conflicto entre Rusia y Ucrania, los mercados de renta variable de los Estados Unidos están ahora por encima de sus niveles anteriores a la guerra. La volatilidad de la renta variable estadounidense ha resultado ser mucho menor en comparación con Europa, que está más expuesta a la crisis y a la desaceleración económica”, escriben en un informe Vincent Mortier, CIO del grupo; y Kenneth J. Taubes, CIO americano de Amundi.

Además del dinamismo de la economía estadounidense, esta destaca por la fortaleza de su mercado de trabajo.

Estados Unidos ha mostrado una excepcional resiliencia frente a la crisis y un mercado laboral fuerte que sigue impulsando el crecimiento económico este año, a pesar de las crecientes presiones inflacionistas. Por ello, la renta variable sigue siendo favorecida, especialmente en los Estados Unidos, donde el crecimiento de los beneficios debería seguir siendo positivo en el marco de una economía más resiliente”, añaden los expertos en el mismo documento.

En contraste, los mercados europeos cerraron el mes de marzo como tercero consecutivo en pérdidas.

Europa rebota desde el 7 de marzo

Si bien, los fenómenos de TINA y FOMO no son exclusivos de los Estados Unidos.

De hecho, en Europa se ha empezado a dar este fenómeno, aunque más recientemente. En concreto, desde el 7 de marzo, donde se aprecia un fuerte rebote en todas las gráficas.

Ureta lo relata así: “El TINA y el FOMO explican en gran medida las subidas de las bolsas a partir del lunes 7 de marzo, cuando empezó a pensarse que Putin había calculado mal y que podía ser el perdedor de la guerra. A partir de ese momento la bolsa, las acciones, se posicionan de nuevo como el activo comparativamente mejor si la guerra termina bien”.

Si bien, Natalia Aguirre, directora de análisis y estrategia en Renta 4, cree que es necesario tener un poco de cautela en una coyuntura tan incierta: "A pesar de la invasión de Ucrania por parte de Rusia el pasado 24 de febrero, y de las caídas iniciales que esto provocó, las bolsas europeas recuperan todo lo perdido, mientras que las americanas se sitúan claramente por encima de los niveles pre-invasión".

"Y todo ello sin tener aún claro cuál será el impacto de la guerra en el ciclo económico y en los resultados empresariales, a lo que se suma un contexto de aceleración de retirada de los estímulos monetarios ante el fuerte shock inflacionario", concluye.

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