La variante delta rebaja la rentabilidad del bono hasta mínimos de febrero

El retorno del papel español a diez años llegó a tocar el 0,196 por ciento el jueves aunque el viernes por la mañana se situaba sobre el 0,219

La preocupación por el avance de la variante Delta del Covid-19 y los efectos que un agravamiento de la crisis sanitaria podrían tener sobre la economía ha provocado una bajada de la rentabilidad de la deuda soberana en todo el mundo que, en el caso español, ha situado el retorno del bono español a diez años en niveles de febrero pasado.

Las rentabilidades de los bonos caen debido a que el mercado de renta fija empieza a descontar que el crecimiento económico ya ha hecho techo, principalmente en Estados Unidos y, anteriormente, en China y que esta situación se extenderá por el resto de países que ya tienen avanzado el proceso de vacunación. Los fuertes ritmos de crecimiento que hemos visto hasta ahora ya no se sostienen. De momento, significa calma, pero de seguir cayendo la rentabilidad pasaría a ser preocupante”, explica Sergio Ávila, analista de mercados de IG Markets.

En concreto, la rentabilidad del papel español a diez años llegó a tocar el 0,196 por ciento el jueves aunque el viernes recuperaba posiciones y se colocaba sobre el 0,219 por ciento.

Cae la rentabilidad de los bonos periféricos

Algo parecido ha sucedido con otros países periféricos de Europa (y en todo el mundo, en realidad).

En el caso italiano, la rentabilidad de su deuda a diez años también tocaba este jueves los niveles de febrero, en el 0,511 por ciento; mientras que la deuda soberana portuguesa a una década hacía lo propio en el 0,099 por ciento y la griega se situaba en el 0,537 este viernes, en mínimos de hace varios años.

Esta tendencia llegaba asimismo a los países considerados de refugio. Así, el retorno del bund alemán tocaba también niveles de febrero sobre el -052 y el del treasury estadounidense se situaba en el 1,19 por ciento.

El fenómeno también se veía reflejado en los bonos a plazos diferentes del diez años. De este modo, los rendimientos del 2 años italiano alcanzaron un mínimo histórico, mientras que toda la curva del papel del gobierno alemán rinde ya por debajo de cero y la deuda global a rentabilidades negativas ha aumentado en 3 billones hasta situarse en unos 15 billones.

El mercado duda sobre la normalización monetaria

“La falta de datos, el avance de la variante Delta, el empeoramiento de la situación en China, las políticas expansivas de los bancos centrales y el posicionamiento de los inversores han contribuido y exacerbado el repunte del precio de los bonos. Pero la caída de las rentabilidades refleja un mercado inseguro sobre lo fácil o difícil que puede ser la normalización monetaria después de años de dinero fácil”, apuntan los expertos de Bank of America.

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De hecho, no está claro cómo se va a tomar el mercado esta situación. Por un lado, “es negativo para la renta variable, ya que un menor crecimiento económico se traduce en menor crecimiento de los beneficios futuros y, además, la subida de los precios de los bonos hace que salga dinero de la renta variable y vaya a la renta fija”, asevera Ávila.

Además, “los bonos están empezando a descontar que la economía norteamericana podría entrar en un periodo de estanflación (el peor de los escenarios: bajo crecimiento y alta inflación), una situación que impactaría en la economía mundial”, añade este experto.

Normalización monetaria sí o no

Pero, por otro lado, “el mercado se lo está tomando bien, ya que un menor crecimiento hace pensar a los inversores que puede obligar a los bancos centrales a seguir manteniendo los estímulos, que es la gasolina para el mercado”, asevera.

Pero la solución no es tan fácil como seguir manteniendo los estímulos. De hecho, un aplanamiento de la curva de tipos (si siguen cayendo las rentabilidades y no se hace nada para evitarlo), podría hacer que finalmente la curva se invirtiese y que, por lo tanto, se generase otra crisis económica.

“En cambio, si finalmente anuncian (los bancos centrales) pronto un tapering (una normalización de la política monetaria), el mercado empezaría a descontar que la subida de tipos estaría más cerca y eso frenaría la caída de las rentabilidades, dice Ávila.

¿Qué acciones pueden verse beneficiadas?

En todo caso, lo que está claro es que, pase lo que pase, siempre hay acciones y sectores que pueden verse más o menos perjudicados por esta situación.

A este respecto, “los sectores que se benefician de tipos de interés bajos son las empresas de crecimiento (tecnológicas) y aquellas que emiten mucha deuda (utilities), mientras que perjudica al sectorial bancario, ya que menores rentabilidades en el mercado de bonos supone un menor tipo de interés real en el mercado, lo que presiona a las rentabilidades de las compañías financieras, cuyo negocio es prestar dinero y, cuanto más alto sea el tipo de interés, más ganan por el préstamo”, apunta Ávila.

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