Powell hará filigranas para evitar la rabieta del mercado

Powell tiene en la reducción del balance de la Fed el mayor desafío en la primera reunión del año del banco central

La reunión de la Reserva Federal que arranca este martes marcará el devenir de los mercados esta semana. La clave de la reunión, una vez que se da por sentado que la primera subida de tipos será en marzo, estará en el tono que adopte su presidente Jerome Powell sobre la reducción del balance. Este se espera sea moderado para evitar que se dispare la volatilidad en los mercados

Como recuerda Joaquín Robles, analista de XTB, “la Reserva Federal mantiene en su balance 8,8 billones de dólares, más del 40 por ciento del PIB de los Estados Unidos reducir el balance significa dejar de comprar los vencimientos de deuda que van llegando a su fin”. 

Y es que nunca un banco central había poseído tanto del mercado de bonos como ahora. Pero esta reducción del balance lo tiene que hacer en un momento donde la inflación no ha parado de subir hasta situarse en el nivel más alto en cuatro décadas mientras que el precio del petróleo amenaza con llegar a los 100 dólares.

Evitar el taper tantrum (la rabieta del mercado)

La reducción de su balance es más un arte que una ciencia. Como decíamos, según el último recuento, tenía 8,7 billones de dólares, o más de 25.000 en nombre de cada estadounidense, y la forma en que planea eliminarlos de sus libros será tan crucial para los cálculos de los mercados como la cantidad de veces que planea aumentar las tasas.

“¿Cuántos?” pero también "¿Cuándo?" son dos preguntas a las que tendrá que contestar y con la misión de evitar la rabieta conocida por el mercado como taper tantrum de 2013 cuando en 2013 los mercados financieros “reaccionaron con pánico” ante el anuncio de la Reserva Federal de reducir la compra de bonos del programa que implementaron para inyectar liquidez a la economía por la crisis financiera global.

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Como consecuencia de esto resultó en un aumento en los rendimientos de los bonos del tesoro estadounidense y en un fortalecimiento generalizado del dólar ante el resto de divisas, lo que reveló que los mercados tenían una enorme dependencia a las tasas bajas y a la liquidez de la Fed.

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Un proceso diferente

El proceso mediante el cual la Reserva Federal finalmente reducirá su balance en los próximos meses o años será diferente al de 2013 y podría incluir ventas directas de su cartera de bonos.

Esta idea la defienden desde Credit Suisse. Su analista, Zoltan Pozsar, cree que es la opción que cobra mayor fuerza para mantener a raya la inflación.

La última vez que la Fed emprendió un tapering, de 2017 a 2019, optó por reducir su balance simplemente no reemplazando los bonos del Tesoro y los bonos hipotecarios a medida que vencían. La expectativa de la mayoría de los analistas es que los responsables de la formulación de políticas vuelvan a seguir un modelo similar en términos generales, aunque con diferentes tiempos, es decir, que no se hará de manera lenta y constante como el anterior.

Subida de tipos y suspensión de su plan de estímulo

La inflación desbocada ha puesto contra las cuertas a la Fed, pero también al presidente de los Estados Unidos. Así, de ser transitoria la idea es que es más permanente de lo esperado. Esto obligará al banco central a ser más agresivo en su subida de tipos.

Esta comenzará en marzo, y habrá subidas en marzo, junio, septiembre y diciembre, según los expertos de Goldman Sachs.

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También esta inflación, que en los Estados Unidos marcó el 7 por ciento, obligó, la semana pasada, a que el presidente del país, Joe Biden, dijera que no seguirá trabajando en su plan de estímulo por valor de 2 billones para evitar nuevas presiones inflacionarias.  Este plan era el buque insignia del demócrata.

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