Bolsas: ¿Demasiado tarde para vender? ¿Demasiado pronto para comprar?

Tras el impacto inicial, los inversores se preguntan cómo reaccionar a este nuevo tsunami bursátil

Déjà vu en las bolsas. Volvemos a los primeros días de la expansión del coronavirus, a la certeza de que solo se le podía hacer frente con un confinamiento a la espera de que se desarrollara una vacuna. 

Ese mismo escalofrío de principios de marzo de 2020 se ha repetido este viernes en los mercados, cuando se conoció la aparición en Sudáfrica de una nueva variante del coronavirus, más agresiva que las anteriores, pues se teme que pueda escapar a la efectividad de las vacunas. 

La identificación de la cepa conocida como B.1.1.529 provocó que las acciones mundiales cayeran como fichas de dominó. La macabra partida comenzó en Asia y terminó en Wall Street. 

Los temores se desatan 

El temor a nuevas restricciones, al cierre de las fronteras y en definitiva a que descarrile la frágil recuperación económica desató momentos de pánicos en los parqués mundiales. 

Los mercados, los días previos, ya estaban nerviosos por cómo se está complicando la situación en Centroeuropa y también en otros países de elevado nivel de vacunación, como es el caso de Portugal. España también empieza a verse amenazada por un fuerte incremento de los casos.

A pesar de todo, los mercados confiaban en que con las dosis de refuerzo a toda la población y el incremento de la vacunación en los países que más lo necesitan, la situación podía reconducirse. 

Pero con esta nueva variante, todo cambia. Si esquiva la protección de las vacunas, volvemos a la casilla de salida. Con más conocimiento de la enfermedad, eso es cierto, y más posibilidades de acelerar en la búsqueda del remedio, pero también con un roto en las economías tan grande que, en el caso de la española, sería imposible de coser. El fantasma de una nueva recesión aparece. 

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Cómo reaccionar en bolsa 

“Los mercados anticipan el riesgo de otra ola mundial de contagios si las vacunas son ineficaces”, asegura Moh Siong Sim, analista de divisas de Banco de Singapur. 

Tras el impacto inicial, los inversores se preguntan cómo reaccionar ante este nuevo tsunami bursátil. ¿Es demasiado tarde para vender? ¿Es demasiado pronto para comprar? 

El déjà vu de 2020 nos sirve de ayuda ahora. Todos los que no compraron tras el descalabro de la bolsa se arrepienten, porque estas caídas siempre ofrecen oportunidades de entrada. Pero no hay que precipitarse. Mientras no se tenga toda la información completa sobre el impacto que puede causar la variante sudafricana, hay que moverse con mucha cautela. 

Además, los mercados han subido tanto, que tardarán en caer hasta niveles de ganga. Por eso, son numerosos los inversores que ante este inesperado giro han decidido recoger los beneficios acumulados en el ejercicio. A buena parte de ellos les habrá saltado el stop de protección de ganancias.

El IBEX es un caso aparte 

Caso aparte es el IBEX 35, que casi dos años después del comienzo de la pandemia es el único indicador que no ha recuperado los niveles a los que cotizaba entonces, por encima de los 10.000 puntos.  

Cuando todos los indicadores suben con fuerza, el IBEX lo hace menos, penalizado por su composición poco diversificada y el castio que sufren los valores turísticos. Y cuando todos caen, el selectivo español es el que más lo hace. 

No obstante, hubo un momento en este último trimestre, con el apoyo de los resultados empresariales, que parecía estar en condiciones de acercarse a los niveles prepandemia. Pero fue un espejismo. 

Con la caída de casi el 5 por ciento de este viernes, el indicador pasó de los 8.800 a los 8.390 puntos. El siguiente nivel a vigilar son los 8.000 puntos. Si se pierden también, hay que dar por concluido el ejercicio y es muy posible que se abra otra etapa negra para el indicador. Por si acaso, abróchense los cinturones.  

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