Cómo planificar la jubilación en siete pasos

Empezar a ahorrar cuanto antes e invertir en productos de ahorro finalistas son las mejores estrategias para no perder poder adquisitivo en la jubilación

Mantener durante la jubilación el mismo nivel de vida que se tenía durante la etapa laboral es una de las mayores aspiraciones de aquellos que se aproximan a la edad de retiro y que son conscientes de que las pensiones públicas que van a recibir serán menores de las que disfrutan los actuales jubilados.

Para conseguir ese objetivo es esencial empezar a planificar la jubilación lo antes posible siguiendo siete pasos que ayudarán al futuro jubilado a tomar las mejores decisiones financieras y económicas para evitar perder poder adquisitivo.

Calcular los gastos

El primer paso a seguir es analizar qué tipo de vida se desea llevar en la jubilación y cuánto dinero se necesita para conseguirlo. Según los expertos, para mantener durante el retiro el nivel de vida previo a la jubilación será necesario tener entre el 70 y el 80 por ciento de los ingresos que se obtenían trabajando.

Uno de los fallos más comunes en este paso es infraestimar los gastos que se van a producir. Esto es debido a que al tener más tiempo de ocio el jubilado puede gastar más, a lo que se añaden nuevos desembolsos relacionados con la salud.

Calcular la cuantía de la futura pensión

El segundo paso es estimar los ingresos se van a obtener a través de la pensión pública de jubilación, y, a partir de ahí, calcular el ahorro necesario para complementar esa pensión.

Para realizar el cálculo, la Seguridad Social y muchas de entidades financieras disponen de simuladores y herramientas online que permiten hacer una estimación razonable del importe de la pensión. Con este paso se evitarán sorpresas de última hora cuando ya no haya margen de reacción.

Empezar a ahorrar lo antes posible

El ahorro es la principal herramienta para asegurar un buen retiro y hacerlo cuanto antes y de forma regular es prioritario debido a que el tipo de interés compuesto juega a nuestro favor.

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Ya lo dijo Albert Einstein: “La fuerza más poderosa del universo es el interés compuesto”. Este permite sumar intereses al capital inicial ahorrado. El dinero, en este caso, tiene un efecto multiplicador porque los intereses producen nuevos intereses.

Contratar un producto de ahorro finalista

Existen numerosas opciones, algunas creadas ex professo para ahorrar para la jubilación, que además de aportar rentabilidad generan incentivos fiscales de los que pueden aprovecharse los ahorradores.

Entre estos productos destacan: los planes de pensiones, Planes de Previsión Asegurados (PPA), Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS), seguros de jubilación y fondos de inversión, que, aunque no están diseñados para vehiculizar un ahorro finalista, cada vez más trabajadores los contratan de cara a su retiro.

Antes de optar por uno, Isabel Casares, secretaria general de la Organización de Consultores de Pensiones (OCOPEN), recomienda elegir el que mejor se adapte a las necesidades del ahorrador y a sus objetivos marcados a largo plazo, ya que “no es lo mismo que necesitemos liquidez antes de la jubilación y tengamos que rescatar parte o todo el fondo, que cobremos un capital a la edad de jubilación o que decidamos cobrar una renta temporal o vitalicia que complemente la pensión pública”.

Diversificar las inversiones

Una de las máximas de cualquier inversión financiera es la diversificación, por lo que es recomendable distribuir el ahorro para la jubilación entre diferentes activos financieros, lo que permite reducir el riesgo y mejorar la rentabilidad de las inversiones a largo plazo.

No rescatar el ahorro antes de tiempo

Otro error común es disponer antes de la jubilación del ahorro destinado al retiro para cubrir gastos imprevistos.

En los planes de pensiones, al tratarse de productos de ahorro finalista, el rescate está prohibido salvo en algunas circunstancias como incapacidad laboral, enfermedad grave, desempleo o estar inmerso en una ere. Pero a partir del año 2025 se pueden rescatar siempre que hayan transcurrido diez años desde que se realizó la primera contribución al plan.

Lo más común es que los partícipes retiren el capital acumulado sus planes de pensiones al jubilarse, pero esta no es siempre la opción más rentable. Y más si se tiene en cuenta que no existe la obligación de rescatar ese ahorro.

Tras la jubilación, el partícipe puede seguir haciendo aportaciones a su plan de pensiones y beneficiarse de sus incentivos fiscales. Puede desgravarse en el IRPF las aportaciones anuales de hasta un máximo de 1.500 euros.

Revisar el plan de ahorro todos los años

Es recomendable revisar la evolución del plan de ahorro para el retiro cada año y después de cualquier hecho relevante que suceda en la vida del ahorrador y que pueda tener impacto en él.

Esta es la única forma de saber si se están cumpliendo o no los objetivos y, si no es así, introducir en el plan los cambios necesarios.

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