Jubilación. Las mejores opciones para ahorrar

Planes de pensiones, PPA, PIAS, seguros de jubilación o fondos de inversión son algunas de las alternativas para ahorrar de cara al retiro

Cada vez son más los trabajadores concienciados de la necesidad de ahorrar con el objetivo de mantener su poder adquisitivo en la etapa de retiro, y la pregunta que se hacen es cuál es el producto idóneo para canalizar este ahorro finalista.

Antes de optar por uno, Isabel Casares, secretaria general de la Organización de Consultores de Pensiones (OCOPEN), recomienda elegir el que mejor se adapte a las necesidades del ahorrador y a sus objetivos marcados a largo plazo, ya que “no es lo mismo que necesitemos liquidez antes de la jubilación y tengamos que rescatar parte o todo el fondo, que cobremos un capital a la edad de jubilación o que decidamos cobrar una renta temporal o vitalicia que complemente la pensión pública”.

Existen numerosas opciones, algunas creadas ex professo para ahorrar de cara a la jubilación, que además de aportar rentabilidad generan incentivos fiscales de los que pueden aprovecharse los ahorradores. Entre estos productos destacan:

Planes de pensiones

Son unos de los más conocidos y contratados. Se trata de productos de ahorro previsional a largo plazo específicamente diseñados para el ahorro destinado a la jubilación, por lo que su liquidez está restringida.

No obstante, permiten el rescate en determinadas situaciones especiales, como enfermedad grave, desempleo o incapacidad laboral y a partir del año 2025 se podrán rescatar libremente siempre que hayan transcurrido diez años desde la primera contribución al mismo.

Como medida para incentivar este ahorro, permiten, hasta este año, desgravar en el IRPF las aportaciones anuales hasta un máximo de 8.000 euros, lo que genera un importante ahorro fiscal.

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Pero a partir de 2021 esta cifra se va a reducir de los 8.000 a los 2.000 euros, según recogen los Presupuestos Generales del Estado elaborados por el Gobierno de Pedro Sánchez.

“La contratación de los planes de pensiones está muy centrada en su tratamiento fiscal, tanto en las aportaciones como en las prestaciones”, asegura Isabel Casares, por lo que el hachazo que el Gobiernos dará a partir de 2021 a sus incentivos fiscales incidirá negativamente en su desarrollo, apuntan los expertos.

Otra de sus ventajas es la gran variedad de planes que existen y que se adecúan al perfil de riesgo de todo tipo de ahorrador.

Los planes de pensiones acumulan en España un patrimonio de 77.462 millones de euros y sus partícipes rondan los ocho millones.

Además, en los últimos 10 años han pagado 4.300 millones de euros anuales para complementar las pensiones de jubilación de 400.000 familias. Es decir, un total de 43.000 millones de euros. Durante este periodo de 10 años su rentabilidad media ha sido del 2,6%

Planes de Previsión Asegurados (PPA)

Su funcionamiento es muy similar al de los planes de pensiones, pero garantizan un interés determinado, por ello su rentabilidad es menor, sobre todo en periodos de bajos tipos de interés como el actual.

También posibilitan desgravar hasta los límites legales establecidos para los planes de pensiones, pero, al igual que ellos, no permiten recuperar el capital aportado antes de la jubilación, salvo determinadas excepciones.

Son seguros de ahorro y si su titular fallece antes de la jubilación, sus herederos reciben el capital acumulado hasta entonces más un pequeño porcentaje adicional.

Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS)

Estos planes no están diseñados para ahorrar de cara a la jubilación, pero pueden utilizarse con ese fin.

Se trata de planes de ahorro a largo plazo instrumentalizados en forma de un seguro de vida y permiten realizar aportaciones periódicas y extraordinarias hasta un máximo de 8.000 euros anuales y un máximo global de 240.000 euros por ahorrador.

A diferencia de los planes de pensiones y de los PPA, el ahorrador puede disponer de ellos en cualquier momento, pero sus aportaciones no gozan de beneficios fiscales.

No obstante, si su rescate se produce transcurridos al menos 5 años desde la primera aportación y con él se constituye una renta vitalicia, los rendimientos quedan exentos de tributar. Además, las rentas vitalicias permiten eximir de tributación hasta un 92% de la renta a aquellas personas que en el momento de constituirlas tengan al menos 70 años.

No suelen llegar al nivel de rentabilidad que alcanzan otras alternativas como los planes de pensiones o los fondos de inversión y solo se permite contratar uno por persona, pero su flexibilidad y liquidez son superiores.

Seguros de jubilación

Se fundamentan en un seguro de vida, como los PPA o PIAS, y dan la opción de recibir la prestación en forma de capital o renta.

No tienen límites sobre el importe de las primas y tampoco desgravaciones fiscales y, al tratarse de un seguro, la tributación cambia dependiendo de cómo se recupere el dinero invertido al final del contrato. La rentabilidad suele ser menor que en los planes de pensiones pero su riesgo inversor también.

Fondos de inversión

Aunque no están diseñados para vehiculizar un ahorro finalista, cada vez más trabajadores los contratan de cara a su retiro.

Entre sus principales ventajas destacan su liquidez, una gestión profesionalizada, su amplia variedad de categorías dirigidas a inversores con distintos perfiles de riesgo y la exención de tributar cuando se traspasan las participaciones de un fondo a otro, lo que difiere el pago de impuestos al momento en el que se dispone del dinero acumulado en ellos.

No existen límites de aportación y la fiscalidad tendrá la consideración de ganancias patrimoniales por la diferencia entre el precio de venta y el de adquisición.

Por todas estas razones, “los fondos de inversión son un buen producto para ahorrar a largo plazo y un buen complemento a los planes de pensiones, especialmente con el fin de canalizar ese ahorro que excede el límite de aportación anual de aquellos”, apuntan fuentes del Instituto BBVA de Pensiones.

La cifra total de patrimonio acumulado en fondos de inversión alcanzó en octubre los 262.263 millones de euros, con una caída del 5,2% en lo que va de año. Mientras que las cuentas de los partícipes han crecido en 2020 un 5%, hasta sumar 12.264.997.

A pesar de la variedad de productos destinados al ahorro para la jubilación, solo 1 de cada cuatro españoles ahorra para su retiro. "Es necesario ahorrar y hacerlo cuanto antes", apunta Isabel Casares.

También Rafael Villanueva, manager retirement de Willis Towers Watson España, considera que “los trabajadores tienen que entender que su jubilación será distinta a la de sus padres y demorar el comienzo del ahorro para la jubilación hará más cuesta arriba conseguir su objetivo”.

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