El IBEX 35 sufrió el impacto de las nuevas medidas anunciadas en el centro de Europa y cerró la jornada del viernes con una caída del 1.68% que le dejó en los 8753 puntos
La sensación entre los analistas es que un objetivo de rentabilidad del 14 por ciento es “inexplicable”, lo que aceleró la reacción negativa del mercado con BBVA