Empresas del continuo

Abengoa confía en que el Gobierno extienda la negociación del rescate

La ingeniera espera la comunicación del ICO y CESCE con la que cerrar su reestructuración, pero aún hay reticencias en La Moncloa para apoyar a la compañía sevillana

Abengoa espera que el Gobierno autorice al ICO y CESCE a participar en el rescate pese a que la Junta de Andalucía se niegue a ello
Abengoa espera que el Gobierno autorice al ICO y CESCE a participar en el rescate pese a que la Junta de Andalucía se niegue a ello

El rescate de Abengoa sigue en el alambre pues la compañía, después de convencer en numerosas ocasiones a los acreedores para que no abandonasen, aún no tiene el apoyo del Gobierno a través del ICO y CESCE para completar la reestructuración.

Este viernes concluye el último plazo dado entre todas las partes para alcanzar un acuerdo, pero no hay visos de que este vaya a ocurrir y, según informan a finanzas.com fuentes conocedoras de las negociaciones, la multinacional confía en que el Gobierno su decisión al menos una semana más.

Los acreedores y futuros máximos accionistas como el Banco Santander y los fondos KKR y Blue Montain estarían dispuestos a esperar una vez más, mientras que el resto de la banca que acudiría a la ayuda también a través del ICO -el propio Santander, Bankia, BBVA, Caixabank, Bankinter y Credit Agricole- esperan la decisión.

Sánchez espera a Juanma Moreno

La idea inicial es que el ICO aporte un montante inicial de algo más de 200 millones de euros y que se extendería hasta los 250 millones, según el plan presentado por la compañía el 6 de agosto, y que CESCE extienda avales de hasta 300 millones de euros para un rescate total por su parte de 550 millones de euros.

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La cifra del ICO oscila de los 200 a los 250 millones por el papel de la Junta de Andalucía. En un principio, el ICO llegaría hasta los 230 millones y los 50 restante los cubriría el Gobierno andaluz. Por ello, el organismo público de crédito supedito su intervención a la participación de Andalucía.

Abengoa expuso en su plan de reestructuración que el gobierno de Juanma Moreno entraría con 20 millones de euros, pero el Gobierno regional se niega y por ello ni Pedro Sánchez ni la ministra de Economía, Nadia Calviño, han dado el visto bueno a la operación.

Cruce de acusaciones

Todos los miembros del equipo de Moreno, tanto de forma oficial como de manera oficiosa, han insistido en que la Junta no intervendrá en el rescate de Abengoa señalando al Gobierno nacional como el único que tiene capacidades para intervenir gracias a los organismos que dependen de él.

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La Junta de Andalucía esgrime que no posee mecanismos jurídicos y legales para ayudar a la empresa sevillana y que intervenir con una inyección de capital podría suponer para la región verse sentada ante los tribunales como ya sucedió en el pasado.

En cambio, desde el Gobierno se mantienen firmes en su decisión de acudir al rescate siempre y cuando acuda la Junta como una fórmula para avalar a la empresa desde la geografía de su sede social, Sevilla, como desde su país.

Mientras, la compañía insiste en que tiene el compromiso del Gobierno regional desde mayo, mes en el que anunció que necesita una nueva reestructuración después de la acometida un año antes, en 2019.

La vía valenciana

Ante las insistentes negativas del ejecutivo de Moreno, Abengoa planteó la opción de llevarse su sede social a la Generalitat Valencia con el objetivo de que sus instituciones sí que intervienen en la ayuda.

Varios de los implicados en el rescate entendieron dicho movimiento como una maniobra política al estar gobernada la región por el mismo que gobierna España, el PSOE, siendo Andalucía una comunidad gestionada por el PP.

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Desde el presidente valenciano, Ximo Puig, a la vicepresidenta, Mónica Oltra, se comentó siempre que se trataba de una cuestión preliminar y que Abengoa debía generar empleo y riqueza constante.

La idea no fraguó y fue rechazada por Valencia, quedando desestimada la opción de que Abengoa abandonase Sevilla tras estar en ella desde el día de su fundación hace 80 años.

El 14 de febrero y la opción del Santander

La empresa debería estar ya declarada en concurso de acreedores por no lograr cerrar la financiación en la fecha fijada, el 14 de diciembre, pero debido a la situación derivada del Covid-19 la legislación pertinente posibilita extender dos meses la fecha límite, en este caso hasta el 14 de febrero.

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Al avanzar el tiempo sin una resolución fructífera para la sociedad, al alegar Abengoa que sin la Junta de Andalucía toda la ‘Operación Vellocino’ (nombre por el que se conoce al rescate), el Banco Santander estaría dispuesto a aportar los 20 millones que se le piden a la región.

El Gobierno central estaría valorando esta opción como valida para evitar el fin de una compañía histórica en el país que emplea a más de 14.000 personas en todo el mundo, más de 2.500 en Andalucía, y que tiene presencia en los cinco continentes.

La cuestión de los minoristas.

El Gobierno, más allá de su participación, no obvia la problemática existente entre el accionariado de la sociedad, suspendida de cotización desde el 14 de julio, derivada del anuncio de la reestructuración.

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Los minoritarios, organizados a través de una sindicatura llamada Abengoashares y que según sus cifras aglutinan al 15,5% de los inversores, solicitan un incremento de participación hasta una posición de dominio en Abenewco 1, la nueva matriz del grupo al ser la receptora del rescate por trasvasar a esta filial de Abengoa todos los activos y negocios.

Para ello, los que serían los nuevos accionistas del grupo perderían gran parte de su posición. En el caso del Santander sería la totalidad pues la sindicatura, con Clemente Fernández como presidente, pretende desalojar a la banca del accionariado con una ampliación de capital de 30 millones de euros.

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