Renta variable

Los ETF y los bonos ‘puentean’ a los futuros y anuncian otro lunes negro en Wall Street

Los futuros del S&P500 no pueden caer más del 4,8% pero los ETF que siguen al S&P500 se hunden alrededor del 9%. El rally de los bonos augura otro día negro en Nueva York.

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Los futuros sobre el S&P500 retroceden alrededor del 4,7%, aunque en realidad no pueden bajar más. El mecanismo de protección contra las caídas impide que se hundan, lo que no quiere decir que Wall Street no vaya a abrir con un fuerte desplome, como así sucederá.

Aunque el procedimiento ideado para limitar la volatilidad está operando en la Bolsa de Nueva York, ha dos indicadores que permiten a los traders sacar pistas sobre lo que va a suceder en Wall Street, los fondos ETF y el rally de los bonos. Y ambos están anunciando otra tormenta.

Así, el SPDR S&P 500 ETF Trust, un fondo cotizado que replica al S&P500, se hunde en la preapertura de Estados Unidos alrededor del 9%, mientras que el fondo Invesco QQQ Trust, cuyo ‘benchmark’ es el Nasdaq 100, retrocede más del 8%.

La extrema volatilidad que ha sufrido la bolsa estadounidense en las últimas sesiones y el propio mecanismo anti volatilidad hace que los traders tengan muy complicado pulsar el estado de ánimo tras el agresivo recorte de tipos de la Fed y la acción concertada de los bancos centrales mundiales contra el coronavirus. Tampoco los ETF son el indicador perfecto, pero sí casi el único termómetro que tienen ahora mismo los inversores.

En este caso, lo que reflejan estos ETF es la ansiedad de los inversores al impacto del Covid-19, aún desconocido pero que buen seguro sumirá en la recesión a la economía global.

Uno de los veteranos observadores de Wall Street, Erik Nielsen, economista jefe de Unicredit, resume así la situación. “Esto está resultando una montaña rusa. Nunca pensé que vería nuevamente tal volatilidad, movimientos intradía y distorsiones generalizadas en los mercados altamente desarrollados”.

La Fed ha dado toda la liquidez posible a los mercados, para que no suceda lo mismo que en 2008. El problema es que ahora "la situación es diferente porque tenemos un pánico financiero pero no de liquidez, como el que hubo entonces", dice a finanzas.com Nicolás López, analista de MG Valores. "La economía se ha parado por completo y esto no se va a solucionar con más liquidez.", recalca este experto. 

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En el fondo, lo que las bolsas están poniendo en precio es la desigual respuesta de los políticos a una crisis sanitaria sin precedentes que muy pocos vieron venir. El problema para los inversores es que tampoco pueden poner en precio los planes de las empresas, porque ni estas mismas saben el impacto real en sus cuentas de resultados.

Como ejemplo, Nike cerró todas sus tiendas en Europa y Estados Unidos, mientras que Apple hizo lo mismo con sus establecimientos fuera de China. En España, Renault cerró sus cuatro plantas e Iveco la de Madrid. El impacto en estos gigantes podría ser muy duro y es lo que están descontando los mercados.

El rally de los bonos, reflejo del miedo

El otro indicador para pulsar el miedo del mercado son los bonos. Nada más conocerse la decisión de la Fed de recortar tipos de interés e inyectar 700.000 millones de dólares, la rentabilidad de las ‘treasuries’, el bono estadounidense a diez años, se hundió más de 30 puntos, hasta el 0,62% aunque en el arranque de las plazas europeas, recuperó terreno hasta el 0,75%. La volatilidad, reflejo del miedo y la incertidumbre, ha sido la tónica.

En Europa, la rentabilidad del ‘Bund’ o bono alemán a diez años cae alrededor de 1,5 puntos básicos, hasta el 0,564%, movimiento lógico cuando lo que se busca es la seguridad de la deuda alemana.

En la periferia europea sucede todo lo contrario, los inversores tienen miedo y venden bonos del tesoro, con lo cual aumentan sus rentabilidades. Así, la del bono español a diez años sube 13 puntos, hasta el 0,742% y la del bono italiano escala 22 puntos, hasta el 2,006%.

Lo que empiezan a descontar los bonos es una crisis de crédito, pese a las montañas de liquidez inyectadas. Y por supuesto, la ineficacia de los bancos centrales para atajar la situación.

Además, Nicolás López añade que el repunte de las rentabilidades lo que refleja es que va a haber medidas fiscales importantes que aumentarán el déficit de los gobiernos.

Otra cosa es que el mercado haya encontrado la calma: "En circunstancias normales, una gran respuesta  como esta pondría suelo a los activos de riesgo y respaldaría una recuperación", dice Jason Daw, estratega de Societe Generale.

"Sin embargo, el tamaño del impacto en el crecimiento se está volviendo exponencial y los mercados cuestionan legítimamente qué más puede hacer la política monetaria y desconocen su efectividad para mitigar los riesgos a la baja inducidos por el coronavirus", apunta este experto.

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