Un mes muy peligroso

Poco meses bursátiles han sido tan tensos y volátiles como el de mayo. Con la crisis griega como ariete, la[…]

Poco meses bursátiles han sido tan tensos y volátiles como el de mayo. Con la crisis griega como ariete, la Bolsa ha sido un lugar muy peligroso en este periodo. Sesiones furiosas como las del lunes 3 o el viernes 7 de mayo quedarán para siempre en el recuerdo de unos desconcertados inversores. También lo sucedido en la última semana, con nuevas tensiones en el mercado interbancario, que hacían temer lo peor. Algunos expertos llegaron a anunciar el estallido de una nueva crisis financiera. Un segundo colapso, una repetición de lo sucedido hace ahora casi dos años, con la quiebra de Lehman Brothers. Entonces, la desconfianza entre los bancos fue extrema, dejaron de prestarse dinero entre ellos. No se fiaban unos de otros. Y ese temor ha reaparecido estos días, aunque en la recta final de la semana la situación se calmó.

Y vimos alguna que otra noticia que sirvió para levantar un poco el ánimo: por ejemplo, que Alemania tuviera dificultades para colocar su última emisión de bonos, algo impensable en las últimas fechas, y que apunta a que los inversores están dispuestos a asumir algo más de riesgo.

En cualquier caso, el rebote en las últimas sesiones no evita que la Bolsa española despida este mes con fuertes pérdidas y que las cotizaciones de los bancos no dejen de sufrir. Y no evita, tampoco, que la desconfianza continúe y que la Bolsa siga siendo un lugar apto única y exclusivamente para inversores profesionales.

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