Scholz planta a los EEUU en el veto al petróleo ruso

Scholz reconoce que Alemania depende energéticamente de Putin y aboga por una "presión sostenible" sobre Moscú tras descartar el veto al petróleo ruso

El canciller alemán, Olaf Scholz, rechazó la propuesta estadounidense de vetar las exportaciones de petróleo ruso y abogó por centrarse en una "presión sostenible" sobre Moscú.

Scholz reconoció que Alemania trabaja para buscar alternativas a la energía rusa, pero admitió que esto no se puede conseguir "de la noche a la mañana". La economía alemana depende en un 35 por ciento del petróleo ruso, en un 50 por ciento del carbón y en un 55 del gas.

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La propuesta del secretario de Estado de los Estados Unidos, Anthony Blinken, de vetar las exportaciones rusas de petróleo impulsó este lunes los precios del crudo por encima de los 130 dólares, acelerando los temores de los inversores a la estanflación.

Sin embargo, Scholz dejó claro que Alemania no cortará el suministro de energía procedente de Rusia y dijo que las compras de petróleo y gas ruso tienen una “importancia esencial” para la economía europea.

“Es una decisión consciente por nuestra parte la de continuar con las actividades de las empresas comerciales en el área del suministro de energía con Rusia”, admitió el canciller alemán.

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Alemania necesita la energía rusa

Con este discurso, Scholz reconoció abiertamente que Alemania necesita la energía rusa para mantener abiertas sus fábricas e impedir los cortes en las cadenas de suministros.

“Todos nuestros pasos están diseñados de tal manera que golpean con dureza a Rusia y son sostenibles a largo plazo”, dijo Scholz.

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Pero sin el gas, el carbón y el petróleo rusos, “actualmente no hay otra forma de asegurar el suministro de energía para la calefacción, el transporte, la electricidad y la industria en Europa”, recalcó el canciller alemán.

Jarro de agua fría

De paso, Scholz lanzó un jarro de agua fría a la propuesta estadounidense de asfixiar al régimen de Vladimir Putin disparando directamente contra la línea de flotación de sus finanzas, el gas y el petróleo.

Para compensar la pérdida del gas ruso, Alemania necesitaría tener a su disposición toda la flota mundial de buques cisternas de gas licuado, más de 600 barcos en total, según calculó la organización empresarial DIHK.

Con todo, la administración Biden parece decidida a seguir adelante con estos planes, y según dijo Blinken, los Estados Unidos seguirán estudiando el veto al crudo ruso con independencia de la postura que adopten sus socios europeos.

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La energía entra en la agenda política

Los gobiernos europeos preparan una nueva ronda de sanciones contra Rusia, lo que incluye restricciones a la tecnología utilizada en equipos militares o frente a determinadas personas.

No obstante, la energía también está en la agenda política. En la cumbre informal que celebrarán este jueves en Versalles los líderes de la UE, se está considerando una declaración conjunta que reconozca la necesidad de llevar a cabo un "reevaluación exhaustiva de cómo garantizamos la seguridad de nuestros suministros de energía", informa Bloomberg.

Las medidas podrían incluir el impulso a las energías renovables o la mejora de las interconexiones en los mercados de gas y energía, según un borrador de la declaración. Pero las sanciones a las importaciones rusas no están sobre la mesa.

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