Siete formas de ahorrar para evitar sorpresas con la jubilación

Planes de pensiones, PPA, PIAS, Unit-linked, rentas vitalicias y planes de ahorro 5 son, junto a los fondos de inversión, los productos de ahorro finalista preferidos por los españoles

El déficit crónico de la Seguridad Social, que rozó a cierre de 2020 los 15.000 millones de euros, y el inicio de la jubilación de la generación baby boomer, compuesta por más de 7,7 millones de trabajadores, abona la certeza de que a medio plazo las pensiones sufrirán un recorte para hacer viable el sistema.

Ante este futuro, los expertos recomiendan empezar a ahorrar lo antes posible para evitar perder poder adquisitivo en la edad de retiro. Para hacerlo, el mercado ha diseñado una serie de productos de ahorro finalista adecuados para cada perfil de ahorrador en función de la edad, la capacidad de ahorro y la tolerancia al riesgo.

Planes de pensiones, los más demandados

Entre las alternativas de ahorro previsional destacan los planes de pensiones, un producto de ahorro a largo plazo específicamente diseñado para complementar la pensión pública. Su objetivo es acumular capital a través de aportaciones que irá destinado a la jubilación.

Su liquidez está restringida. No obstante, permiten el rescate en determinadas situaciones especiales, como enfermedad grave, desempleo o incapacidad laboral y, a partir del año 2025, se podrán rescatar siempre que hayan transcurrido diez años desde que se realizó la primera contribución.

Unos de sus principales atractivos eran sus incentivos fiscales. Hasta el año 2020 se podían desgravar en el IRPF las aportaciones anuales hasta un máximo de 8.000 euros anuales. Pero desde este año esa cuantía se ha reducido a 2.000 euros.

Rentabilidad del 11 por ciento

La rentabilidad de los planes de pensiones individuales no está garantizada. Viene determinada por la política de inversiones de cada uno de ellos y de la evolución de los activos financieros en la cartera del fondo de pensiones.

Según datos de Inverco, la rentabilidad acumulada a 1 año alcanza el 11,05 por ciento para el total de sistemas de planes de pensiones. Destacan los de renta variable, que en el último año presentan una rentabilidad del 29,9 por ciento.

Publicidad

Desde que se aprobaron en 1987, los planes de pensiones se han convertido uno de los vehículos de ahorro finalista preferido por los españoles, el 61 por ciento ahorra en ellos para su jubilación.

Planes de previsión asegurados (PPA)

Son seguros de ahorro a largo plazo con las mismas características, contingencias cubiertas y liquidez que los planes de pensiones. También su régimen jurídico y fiscal se asimila al de estos.

La principal diferencia es que los planes de pensiones se instrumentalizan en fondos de pensiones mientras que los de previsión asegurados lo hacen en contratos de seguro.

También se distinguen en que los PPA tienen que tener una rentabilidad garantizada mediante técnicas actuariales, mientras que los planes de pensiones pueden tenerla, es el caso de los planes garantizados, o no.

Planes individuales de ahorro sistemático (PIAS)

Son productos de ahorro a largo plazo instrumentalizados en forma de un seguro de vida. Permiten hacer aportaciones periódicas y extraordinarias hasta 8.000 euros anuales y un máximo durante toda la vida del seguro de 240.000 euros por ahorrador.

La aportación no goza de beneficios fiscales, pero si el rescate se produce transcurridos al menos 5 años desde la primera aportación y con él se constituye una renta vitalicia, los rendimientos quedan exentos de tributar.

Garantizan una rentabilidad mínima y la prestación se cobra en forma de renta vitalicia.

Plan de ahorro a largo plazo (planes de ahorro 5)

La última reforma fiscal incluyó una nueva tipología de productos financieros con el objetivo de hacer más accesible el ahorro para la jubilación: los Planes de ahorro a largo plazo, también conocidos como Planes de Ahorro 5.

Pueden ser un depósito (CIALP) o un seguro de vida (SIALP) y en ambos casos permiten hacer aportaciones con un máximo de 5.000 euros durante un período de 5 años.

El 85 por ciento del capital está asegurado a vencimiento, por lo que la posibilidad de pérdidas se limita al 15 por ciento. Pero solo está asegurado si se mantiene la inversión durante 5 años.

La exención fiscal en el IRPF de los rendimientos generados es posible siempre que hayan transcurrido al menos 5 años desde la contratación o pago de la primera prima. En caso de rescate deberá liquidarse totalmente y no estará exento de tributar en el IRPF, aplicándose una retención del 19 por ciento.

Unit-linked

Es un seguro de ahorro en el que el tomador asume la decisión y el riesgo de dónde invertir las primas que va pagando. Con él se puede invertir en fondos de inversión o en cestas de fondos con diferentes perfiles de riesgo y no se garantiza la rentabilidad.

El tomador del seguro invierte en fondos, pero no como el partícipe, que compra directamente un fondo de inversión, sino como asegurado de una compañía que es la titular de las participaciones de los fondos

Disfrutan del tratamiento fiscal de los seguros y tributan en el IRPF en la base del ahorro como rendimientos de capital mobiliario, es decir, a un tipo que oscila entre el 19 y el 23 por ciento.

Generalmente suelen permitir el rescate sin penalización pasado el primer año.

Rentas vitalicias

Son seguros de vida-ahorro que ofrecen el cobro de una renta a lo largo de toda la vida. Convierten en rentas el capital que se aporta, que suele ser mediante una prima única.

Cubre las contingencias de fallecimiento e invalidez permanente y la rentabilidad está generalmente garantizada por la entidad aseguradora.

Fondos de inversión

Aunque no están diseñados ex profeso como ahorro finalista, cada vez más inversores se decantan por ellos para ahorrar para su jubilación.

Aportan ventajas como su gran liquidez, gestión profesional, amplio espectro de fondos con políticas de inversión en las que puede encajar cualquier ahorrador, desde el más conservador hasta el más arriesgado, y la exención de tributar cuando se traspasan las participaciones entre fondos de inversión, lo que difiere el hecho imponible al momento en el que se disponga del dinero.

No existen límites de aportación y la fiscalidad tendrá la consideración de ganancias patrimoniales por la diferencia entre el precio de venta y el de adquisición.

Empezar pronto, el secreto

Queda claro que productos destinados al ahorro previsional no faltan en el mercado, pero para que los ahorradores consigan el objetivo de tener un retiro dorado, Carlos Balado, profesor de OBS Business School, recomienda "empezar a ahorrar para la jubilación desde muy jóvenes y dedicar a ese ahorro entre un 7 y un 10 por ciento de los ingresos mensuales".

En portada

Noticias de