Ahorro para la jubilación: Alemania da una lección a España

Las aportaciones a los planes de pensiones en Alemania serán deducibles de impuestos en su totalidad, mientras que el Gobierno español recorta los incentivos fiscales a los planes individuales

La política sobre pensiones del Gobierno de Pedro Sánchez vuelve a ser cuestionada al compararse con las medidas diametralmente opuestas que se están implantando otros países para incrementar el ahorro para la jubilación.

Ahora la comparación viene de Alemania tras conocerse las declaraciones de su ministro de Finanzas, Christian Lindner, en las que ha informado de que las contribuciones a los planes de pensiones serán deducibles de impuestos en su totalidad.

Esta medida, que ha sido calificada de “muy positiva” por los expertos en pensiones españoles, difiere de las que está tomando el Ejecutivo español encaminadas a fomentar el ahorro finalista a través de planes de pensiones de empleo en detrimento de los planes de pensiones individuales.

Recorte de 6.500 euros

La primera medida en este sentido la tomó el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, en 2020 y consistió en reducir de 8.000 a 2.000 euros el límite de las aportaciones a los planes individuales con derecho a desgravación en el IRPF, lo que se tradujo en una merma del 75 por ciento.

La segunda vino de la mano de los presupuestos generales del Estado para 2022, que recogen otra rebaja de estos límites de 2.000 a 1.500 euros. Lo que ha supuesto un recorte total de 6.500 euros en dos años.

Descensos muy criticados por los analistas en pensiones debido a que perjudican a 7,5 millones de participes en planes de pensiones individuales y a casi un millón de ahorradores en planes de previsión asegurados (PPA).

Eliminar límites de aportación

Entre los partidarios de la medida acordada por el Gobierno alemán se encuentra Isabel Casares, secretaria general de la Organización de Consultores de Pensiones (Ocopen), para quien la iniciativa “es muy importante para fomentar el ahorro a largo plazo mediante planes de pensiones empresariales e individuales”.

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Por ello, Casares considera que esta medida debería aplicarse en nuestro país porque es “más acertada” que la que tenemos ahora y la califica de “excelente decisión”.

Argumenta que los expertos en pensiones siempre han pedido que en España no haya límites de deducción en los planes de pensiones, ya que estos son instrumentos orientados a la jubilación y “las aportaciones que se benefician de las deducciones fiscales se tributan en el IRPF como rendimientos del trabajo al recibir el capital del plan. Lo que se genera es un diferimiento fiscal, por ello no es necesario establecer límites a los beneficios fiscales de las aportaciones".

Medida muy ambiciosa para España

A pesar de que emular al Gobierno alemán podría incrementar en España el ahorro finalista, Enrique Devesa, profesor de la Universidad de Valencia e investigador del IVIE, no cree que el Ejecutivo de Sánchez se decante por ello.

“Yo me conformaría con que en España se permitieran aportaciones con un límite elevado, pero sin distinguir entre el segundo y el tercer pilar, es decir, sin que existan límites diferentes en cuanto a las aportaciones a planes de empleo o a planes individuales”, indica Devesa.

Fija ese límite fiscal en los 10.000 euros, a lo que habría que añadir, en su opinión, una campaña de información sobre el diferimiento fiscal que supone realizar aportaciones a planes de pensiones e incidir en que es importante ahorrar para la jubilación desde el inicio de la trayectoria laboral.

Reconoce que en España el nivel acumulado en planes de pensiones es “bastante bajo” y "lo que más interesa hacer para que mejore es facilitar el ahorro en ellos y no ponerle trabas".

Ángel Martínez-Aldama, presidente de Inverco, atribuye la decisión del Gobierno alemán a “la necesidad de los ciudadanos europeos de aumentar el ahorro para la jubilación y a la obligación que tienen los gobiernos de fomentarlo tanto en los planes de empresa como en los individuales".

El modelo alemán

La decisión de Alemania de mejorar los beneficios fiscales a las aportaciones a planes de pensiones reforzará un modelo que ya funciona si se tiene en cuenta que más del 70 por ciento de los alemanes tienen un plan de pensiones, ya sea individual o de empleo, mientras que en España ese porcentaje se reduce al 20 por ciento.

También, al contrario de lo que ocurre en nuestro país, en Alemania, la pensión pública se complementa con las pensiones derivadas del sistema de empleo y con un sistema de pensiones individual voluntario y subvencionado por el Estado que se divide en dos tipos: Riester Rente y Rürup Rente. El objetivo de ambos es reducir la dependencia de los trabajadores de la pensión pública.

El Rurüp está dirigido a los trabajadores autónomos y a los que poseen rentas altas y el Riester está orientado a trabajadores por cuenta ajena.

La forma del apoyo estatal difiere entre ambos planes. La pensión Riester es incentivada a través de subsidios y con ventajas fiscales, mientras que la Rürup es incentivada únicamente con ventajas fiscales.

Incentivos y subvenciones sobre las aportaciones

Hasta ahora, la fiscalidad es una ventaja secundaria en el caso de la pensión Riester, ya que la deducción fiscal completa es de 2.100 euros al año, pero estos ahorradores se benefician de los subsidios anuales que reciben: 175 euros anuales de subsidio básico, 300 euros anuales por hijos nacidos después de 31/12/2007, y 185 euros por los nacidos antes.

En el caso de la pensión Rürup, la incentivación del Estado funciona exclusivamente a través de la ventaja fiscal. Los ahorradores se pueden deducir las aportaciones, como gastos especiales, hasta 25.787 euros. En 2021 se tuvo en cuenta como deducible el 92 por ciento de las aportaciones realizadas.

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