Fondos y ETF

Los inversores institucionales apuestan por carteras defensivas

Prevén un incremento de la volatilidad en 2021 y priman la diversificación en renta variable, los mercados emergentes y el capital riesgo

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Los buenos resultados obtenidos en los ensayos de las vacunas contra el Covid-19 y el inicio de las vacunaciones en Reino Unido no han conseguido tranquilizar a los inversores institucionales, que encaran 2021 con cautela adoptado un posicionamiento defensivo en sus carteras de cara a 2021 para afrontar la volatilidad que se avecina.

Temen que los mercados hayan subestimado el impacto a largo plazo de la pandemia y aseguran que el PIB no volverá a crecer al ritmo anterior al Covid-19 hasta al menos 2022, según recoge una encuesta publicada por Natixis Investment Managers, realizada a más de 500 inversores institucionales de todo el mundo.

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Casi ocho de cada diez encuestados consideran que la tasa de crecimiento actual de la bolsa es insostenible. Debido a ello, más de la mitad de los inversores institucionales mundiales prevé que las carteras defensivas obtengan rentabilidades superiores en 2021.

Rentabilidad a la baja

La incertidumbre provocada por la pandemia también está lastrando las expectativas de rentabilidad. Las entidades encuestadas señalan que han reducido estas expectativas a largo plazo en 60 puntos básicos respecto a 2020.

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En el caso de las aseguradoras su ajuste ha sido drásticamente a la baja. Han recortado sus hipótesis en 100 puntos básicos (de 6,5% a 5,5%) de media entre 2020 y 2021, lo que dista en gran medida del 7,7% que anticipaban a las puertas de 2017.

Cambios en la asignación de activos

Respecto a 2021, las carteras institucionales mantendrán relativamente sin cambios sus asignaciones generales a las distintas clases de activos: los inversores auguran unas asignaciones generales del 36% a renta variable, del 40% a renta fija, del 17% a inversiones alternativas y del 6% a liquidez.

No obstante, están llevando a cabo ajustes tácticos dentro de las clases de activo que implican cambios en sus asignaciones durante 2021, entre ellos:

  • Un tercio espera reducir sus asignaciones a la renta variable estadounidense y elevar su exposición a las bolsas de Asia-Pacífico, Europa y mercados emergentes.
  • Una quinta parte prevé recortar la exposición a la deuda pública y aumentar su presencia en bonos corporativos con categoría de inversión.
  • Los bonos verdes concitan un alto grado de convicción, ya que de entre el 48% de los encuestados que posee estos títulos, un 47% afirma que tratarán de incrementar sus inversiones.
  • También prevén ampliar la ponderación de las estrategias alternativas, dado que cerca de la mitad tiene previsto incrementar sus asignaciones a la deuda privada, mientras que cuatro de cada diez esperan incrementar su exposición a infraestructuras, y un 38% al capital riesgo.

“Ante el punto de inflexión en que se encuentran la pandemia, la situación política y las economías mundiales, los inversores institucionales están posicionando sus carteras para hacer frente a la volatilidad a corto plazo, al tiempo que anticipan los impactos a largo plazo de las ingentes intervenciones en el mercado y la economía de este año”, apunta Andrew Benton, responsable de Europa del Norte en Natixis Investment Managers.

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 “La prudente perspectiva de los inversores refleja su profunda preocupación acerca de las duraderas consecuencias asociadas a las medidas extremas que harán falta para amortiguar el impacto financiero de la pandemia. Sin embargo, también aprecian oportunidades para encontrar valor mediante una gestión activa, una asignación de cartera cuidadosa y la diversificación”, añade Benton.

Emergentes

En el próximo año, un mayor porcentaje de inversores institucionales prevé que las compañías de gran capitalización superen a las de pequeño tamaño y algo más de la mitad considera que los mercados emergentes lo harán mejor que los mercados desarrollados, aunque la gran mayoría conviene en la necesidad de ser más selectivos a la hora de buscar oportunidades en los mercados emergentes.

Tecnológicas y sanidad al alza

Pese al retroceso en tamaño e influencia de las grandes tecnológicas, un 66% augura que el sector generará rentabilidades superiores en 2021.

Ven a los sectores de tecnología de la información y atención sanitaria como los grandes ganadores del mercado el próximo año, mientras que los de energía, inmobiliario, bienes de consumo discrecional y financiero quedarán previsiblemente rezagados.

Además, muchas entidades vislumbran correcciones en el mercado de renta variable, así como en el sector inmobiliario y tecnológico y en los mercados de deuda.

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La diversificación ganará a la rotación en las carteras de 2021

Con vistas a gestionar los riesgos, ocho de cada diez encuestados afirman que la diversificación del componente de renta variable reviste una gran importancia, mientras que un 71% se manifiesta dispuesto a quedar por detrás de sus competidores a fin de garantizar protección frente a las caídas.

Cuestiones claves en 2021

La encuesta identifica seis cuestiones clave que están moldeando las perspectivas de inversión de los inversores institucionales para el año que viene.

Entre ellas destaca la influencia de la política monetaria. La mayoría de estos inversores considera que el resultado de las elecciones políticas afecta menos a los mercados que las políticas articuladas por los bancos centrales.

Además, pese a que un 78% también confía en que los bancos centrales respaldarán a los mercados de producirse otra fuerte recesión económica, muchos creen que las decisiones sobre políticas (incluidos los recortes de tipos y los estímulos fiscales lanzados por los gobiernos) darán lugar a subidas de impuestos, incrementarán el riesgo de que se desate una crisis financiera y mermarán la capacidad de respuesta de los gobiernos ante crisis futuras.

La incertidumbre política global es otra cuestión muy a tener en cuenta por parte de los encuestados, ya que ha sacudido los mercados en los cuatro años transcurridos desde el Brexit de Reino Unido y la presidencia de Donald Trump.

Ocho de cada diez entidades convienen en que el actual panorama político apunta al surgimiento de nuevos líderes políticos populistas, y un 77% piensa que la agitación social seguirá aumentando. Al mismo tiempo, un 69% de las entidades anticipa una escalada en las tensiones geopolíticas.

Mayores riesgos para el mercado

Los tipos de interés negativos encabezan la lista de los riesgos para las carteras que más preocupan a los encuestados de cara a 2021.

En este sentido, un 82% de los inversores institucionales afirma que los tipos bajos han distorsionado las valoraciones de mercado. Más de la mitad espera ver un aumento en el volumen de valores con rentabilidades negativas el próximo año y citan la volatilidad como uno de los mayores riesgos para las carteras.

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Un 65% prevé un repunte en la volatilidad bursátil en 2021, mientras que un 55% espera presenciar una mayor volatilidad en las divisas y siete de cada diez coinciden en que los inversores institucionales están asumiendo demasiados riesgos en su búsqueda de rentabilidad.

Oportunidades

El lado positivo del aumento de la volatilidad es que, según un 52% de los inversores institucionales, esto traerá consigo una mayor dispersión el año que viene, lo que podría brindar oportunidades para superar a sus índices de referencia.

Un 79% cree que en 2021 el entorno de mercado será favorable para la gestión activa de carteras, un estilo de inversión que según un 67% ofrecerá rentabilidades superiores.

No obstante, recomiendan no ignorar la inversión pasiva. A juicio de un 58% de los inversores institucionales, el uso generalizado de las inversiones pasivas ha hecho que el mercado sencillamente ignore los fundamentales.

A un 71% de las entidades también le preocupa que los grandes flujos de entrada y salida de los fondos indexados tan solo compliquen la volatilidad del mercado y, dado que estos movimientos los provocan los inversores minoristas, un 63% no cree que estos generen señales de cotización valiosas para el mercado.

Capital riesgo, buena alternativas

El capital riesgo y la deuda privada también ofrecen buenas alternativas a las carteras a juicio de los encuestados. Dos tercios indican que los activos privados desempeñarán un papel más importante en la estrategia de sus carteras de aquí en adelante. Sin embargo, un 44% cita el riesgo de liquidez como una de sus mayores preocupaciones.

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