Fondos de energía para aprovechar el alza del petróleo
El petróleo se ha convertido en uno de los activos protagonistas de 2026. Desde el inicio de la guerra de[…]
El petróleo se ha convertido en uno de los activos protagonistas de 2026. Desde el inicio de la guerra de Irán, el precio del barril de Brent se ha disparado cerca de un 40 %, hasta situarse en torno a los 100 dólares. Si se tiene en cuenta toda la evolución del año, la revalorización acumulada ronda ya el 65 %.
Detrás de este movimiento está la escalada del conflicto en Oriente Medio, que ha reavivado los temores a interrupciones en el suministro global de crudo. En particular, la tensión se ha centrado en el estrecho de Ormuz, uno de los principales puntos estratégicos para el transporte mundial de petróleo.
La gran incógnita ahora es si el crudo seguirá subiendo. Una pregunta difícil de responder y que dependerá en gran medida de la evolución del conflicto y de cuánto tiempo puedan mantenerse las disrupciones en el suministro.
“Es evidente que, si el estrecho de Ormuz no se reabre al menos parcialmente en breve, la interrupción del suministro mundial de petróleo será tan grande que no podrá compensarse de forma viable por otros medios”, explica Jon Butcher, economista senior para Estados Unidos de Aberdeen Investments.
¿Seguirá el petróleo al alza?
El experto recuerda un precedente histórico para poner en contexto la magnitud del riesgo. “Los recortes de la Organización de Países Árabes Exportadores de Petróleo en 1973 duraron cinco meses y fueron de unos cinco millones de barriles diarios, lo que suponía entre el 8 % y el 9 % del suministro mundial en aquel momento. Esto provocó que el precio del petróleo se cuadruplicara”.
Esta situación ha llevado a Bank of America a revisar al alza sus previsiones para las grandes petroleras ante un escenario de precios energéticos más elevados. “Elevamos nuestras estimaciones para las grandes compañías petroleras bajo el supuesto de precios más altos de las materias primas, asumiendo una interrupción más duradera del estrecho de Ormuz”, señalan sus analistas.
En este contexto, algunos inversores pueden plantearse si todavía es momento de posicionarse en el sector energético, a pesar de que muchas compañías ya acumulan importantes subidas en bolsa.
Fondos invertidos en energía
Una de las formas más eficientes y económicas de hacerlo es a través de fondos de inversión y ETF especializados en energía, que permiten acceder de forma diversificada a compañías petroleras, de gas o de infraestructuras energéticas.
Según datos de VDOS, varios fondos especializados en el sector acumulan fuertes ganancias desde el inicio de la guerra de Irán y también en lo que va de 2026, aunque siempre por debajo del porcentaje que se revaloriza el petróleo y las propias petroleras.
Entre los productos que más se han beneficiado del rally del crudo destaca el Guinness Global Energy Fund, que acumula una rentabilidad del 28,4 % en el año (del 5,69 % desde el primer ataque estadounidense a Irán).
Este fondo invierte principalmente en grandes compañías energéticas internacionales y en empresas vinculadas a la cadena de valor del petróleo y el gas.
También sobresale el BGF World Energy, con un avance del 26,4 % en 2026 (del 4,6 % en marzo), centrado en empresas energéticas globales.
En una línea similar se sitúa el Goldman Sachs North America Energy & Energy Infrastructure Equity Portfolio, que gana un 23,5 % en el año (del 4,17 % en marzo) gracias a su exposición al sector energético estadounidense.
Otro de los fondos destacados es el Schroder ISF Global Energy, que acumula una subida cercana al 28 % en 2026, impulsado por su inversión en grandes petroleras y compañías del sector de servicios energéticos.
Fondos que invierten en petroleras
Entre los productos con mejor comportamiento también figura el Challenge Energy Equity Evolution, con una rentabilidad cercana al 21 % en el año.
Además de los fondos centrados en petróleo y gas, algunas estrategias vinculadas a la transición energética también han logrado avances relevantes, aunque más moderados.
Es el caso del Goldman Sachs Global Clean Energy Infrastructure Equity Portfolio, que gana cerca de un 15 % en 2026.
Otros productos del sector energético con rentabilidades positivas en el año incluyen Pictet Clean Energy Transition, BGF Sustainable Energy, Renta 4 Megatendencias / Ariema Hidrógeno y BNP Paribas Clean Energy Solutions.
En todos los casos, se trata de fondos que invierten en distintas áreas del ecosistema energético, desde compañías petroleras tradicionales hasta empresas vinculadas a energías renovables o infraestructuras energéticas.
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