Renta variable

¿Es posible invertir 100 euros al mes en bolsa y obtener beneficios?

Invertir de forma periódica en bolsa una pequeña parte del ahorro con una perspectiva de largo plazo es una estrategia que tiene mucho sentido.

¿Es posible invertir 100 euros al mes en bolsa y obtener beneficios?

La fulgurante recuperación de la bolsa española tras conocerse los datos de efectividad de la vacuna de Pfizer contra el coronavirus ha reforzado la confianza de los inversores. El IBEX 35 firmó una subida histórica, camina con paso firme hace los 8.000 puntos y el apetito por el riesgo regresa al parqué.

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Los inversores ya ven la luz al final del túnel y el dinero regresa con fuerza a las cotizadas. Para aprovechar esta nueva oleada de optimismo hay distintas estrategias, y al contrario de lo que se suele pensar, no hacen falta grandes capitales para aterrizar en el mercado.

Por ejemplo, invertir de forma periódica y regular todos los meses una pequeña parte que se pueda ahorrar con una perspectiva de largo plazo, es una estrategia que tiene mucho sentido.

Las aportaciones periódicas, una buena forma de aprovechar el largo plazo

“Las aportaciones periódicas son una de las mejores formas de concebir el ahorro sin perder la perspectiva del largo plazo y despreocupándose del mercado”, dice Josep Codina, analista de INVERSIÓN y finanzas.com.

A juicio de Darío García, analista de XTB, “sí es posible” ganar dinero en bolsa invirtiendo 100 euros al mes. Obviamente, hay que tener en cuenta que “los beneficios nominales irán en proporción a la inversión realizada”, apunta este experto.

Es decir, lo que no resulta realista es intentar multiplicar la inversión a las primeras de cambio. La clave pasa por pensar en términos relativos, tener claro que la rentabilidad en porcentaje puede llegar a ser muy positiva.

Beneficios proporcionales a las cantidades invertidas

“Invirtiendo 100 euros se pueden obtener beneficios, lo que hay que tener en cuenta es que los beneficios o las pérdidas van a ser proporcionales a la cantidad invertida y por lo tanto, la gestión del riesgo también debe ser en base a la cantidad de dinero que tenemos destinada a la inversión”, añade Sergio Ávila, analista de IG.

Para eso, antes de tomar cualquier posición, el inversor debe ser consciente de las posibles pérdidas y establecer un límite para cortarlas. A partir de ahí,  el sistema directamente le sacará de la inversión. Esto se logra a través de las órdenes de ‘stop loss’.

Estrategia con fondos

Una primera estrategia, según propone García, sería posicionase en un activo principal y marcar ese límite de pérdidas, además de un objetivo de beneficios.

De este modo, los inversores “irán adquiriendo la experiencia necesaria para tener la confianza y la formación imprescindibles para gestionar una cartera más diversificada”, recalca García.

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Otra alternativa que propone Codina pasa por “recurrir a los fondos con vocación global”. Estos pueden ser pasivos, lo más recomendable a priori para no tener complicaciones, o con las mismas características de globalidad, pero de gestión activa.

El producto ha de tener las mínimas comisiones de gestión posibles, y si es de gestión activa justificar el posible mayor coste con la rentabilidad que se obtiene. Lo ideal es que sea un proceso automatizado con los menores gastos operativos posibles.

Aprovechar las pautas estacionales

En este sentido, recuerda Codina, es interesante poder aprovecharse de las pautas estacionales que surgen a lo largo del año para intentar buscar un plus de rentabilidad.

Por ejemplo, el famoso “sell in may and go away until November”. Pero de forma inversa, es decir, empezando a comprar en mayo para acabar en octubre y así empezar la parte más favorable del año con el máximo capital posible y utilizar sólo el periodo de bajadas para acumular.

La inversion con turbos

También es importante conocer las distintas gamas de productos que existen en el mercado. Por ejemplo, dice Ávila, “hay productos de inversión como son los turbos24 en los que se puede invertir en el mercado desde un céntimo de euro por punto”.

¿Qué quiere decir esto?  Por ejemplo, si un inversor quiere invertir en el IBEX 35 y compra un único turbo, ganaría o perdería 0,01 euros por cada punto que se mueva el índice.

Es decir, si el selectivo español cotiza en 6.898 puntos y se abre una posición alcista,  el precio del tubo es de 1,84 euros, por lo que si se compra un turbo habría que desembolsar esos 1,84 euros y la ganancia o pérdida sería de 0,01 euros por cada punto que se mueva el índice.

El efecto de las comisiones

Ahora bien, si se quieren invertir 100 euros, lo que el inversor puede hacer es dividir esos 100 euros entre los 1,84 euros que vale cada turbo y podría comprar hasta 54 turbos. Eso supondría que la ganancia o pérdida por cada punto que se mueva el Ibex 35 sería de 0,54 euros.

Tampoco hay que perder de vista el efecto de las comisiones. Por ejemplo, brókers como XTB las han suprimido para cantidades nominales mensuales inferiores a los 100.000 euros. Llegado el caso, podrían maximizar el beneficio bruto en la operativa con acciones.

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