La inflación se desboca en marzo hasta el 9,8%

La electricidad, los alimentos y los combustibles dispararon los precios a su nivel más alto desde 1985

La inflación cerró marzo en España en el 9,8 por ciento el nivel más alto desde mayo de 1985, según el indicador adelantado del Instituto Nacional de Estadística (INE), y por encima del consenso, que esperaba una cifra del 8,4 por ciento.

La guerra en Ucrania ha echado más leña al fuego con el encarecimiento de las materias primas, especialmente los productos energéticos (el petróleo supera los 100 dólares y el litro de gasolina, los dos euros) y agrícolas, que ya mostrataban tensiones en sus precios como consecuencia de la pandemia y de los cuellos de botella que generó.

A medida que se alargue el conflicto, seguirá generando inflación, lo que eleja el punto de inflexión que tanto esperan Gobiernos y bancos centrales y mete en aprietos a la economía mundial. Y es que ya estas cifras han pulverizado las previsiones para este año de Gobiernos y organismos. Funcas, por poner un ejemplo, fijó que los precios terminaran 2022 en el 5,4 por ciento, mientras que la inflación subyacente cerraría en el 2 por ciento.

Mayor incremento en un mes

Aunque todos los componentes tiraron hacia arriba de los precios, fueron la electricidad, los alimentos y las gasolinas los que más influyeron en el dato final. Esto ha hecho que la tasa interanual registrara el mayor incremento en un mes (un 2,2 por ciento más) en casi 1977. Hay que remontarse a 1977 cuando subió 4,3 puntos.

En cuanto a la variación intermensual, entre febrero y marzo experimentaron un incremento del 3 por ciento, el mayor registro en más de 44 años (desde agosto de 1977),  señalan desde el INE.

La inflación subyacente por encima del objetivo del BCE

Por su parte, la inflación subyacente aumentó cuatro décimas hasta el 3,4 por ciento, un indicador que pretende dar una visión más estable de la evolución de los precios, muy por encima del objetivo del Banco Central Europeo (BCE), que lo sitúa en el 2 por ciento.

Este incremento puede generar efectos de segunda ronda, como ya advirtió el BCE, pero lo que es más preocupante puede obligar al organismo responsable de la política monetaria a subir el precio del dinero antes de lo esperado (diciembre de 2022) para retrotraer la demanda.

El problema de esto es que supone frenar el crecimiento económico, lo que podría terminar desembocando en una recesión.

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El BdE ya alertó del IPC de marzo

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ya aseguró que los precios de marzo serían particularmente "negativos" debido al shock económico que registra la Unión Europea fruto de la invasión rusa de Ucrania y ha instado a los países del bloque europeo a mutualizar el gasto derivado del conflicto y a ofrecer una respuesta común. Hernández de Cos advirtió de los efectos tanto en el crecimiento como de segunda ronda.

Sobre el plan de choque anunciado por el Gobierno para hacer frente al impacto de la guerra, que contemplan una subvención de la gasolina para todos los consumidores de 20 céntimos de euro, una limitación del 2 por ciento en los alquileres y una inyección de más de 1.000 millones de euros para el sector transportista, entre otros elementos, Cos se posicionó en que fueran de carácter temporal.

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