El banco Itaú cree que la economía brasileña ha tocado fondo

El economista jefe del Itaú Unibanco, Mario Mesquita, consideró hoy que la economía brasileña tocó fondo en el tercer trimestre y empezará a reaccionar, pero condicionó el crecimiento del PIB a la aprobación de las reformas fiscales propuestas por el Gobierno del presidente Michel Temer.

En un encuentro con periodistas en Sao Paulo, Mesquita consideró "fundamental" el avance del plan de austeridad, que se tramita en el Congreso, para reequilibrar los indicadores macroeconómicos del país, sumergido en una grave crisis económica.

Para Mesquita, el crecimiento económico, la estabilidad del dólar, de la inflación y de la deuda pública dependen, entre otros aspectos, de que las medidas propuestas por el Ejecutivo de Temer, como la congelación de los gastos públicos y la reforma de la sistema de pensiones, se aprueben en el Parlamento.

Según las previsiones del Itaú, el mayor banco privado del país, Brasil cerrará este año con una deuda pública equivalente al 71 % del PIB.

En caso de que se apruebe el ajuste fiscal propuesto por Temer, esa relación subiría al 80 % a partir de 2020, aunque el banco Itaú alertó de que si el Legislativo no da luz verde a las medidas de austeridad crecerá de manera exponencial.

La deuda pública brasileña pasó del 50 % del PIB en 2013 hasta el 70 % actual, un nivel que Mesquita consideró propio de "países en guerra o que han sufrido un tsunami".

"La deuda brasileña está explotando", señaló el directivo del banco, quien consideró que Brasil podrá tardar más de siete años en recuperar el "grado de inversión", sello de calidad que otorgan las principales agencias de calificación de riesgo y que perdió el año pasado.

"Brasil perdió (el grado de inversión) con un 65 % de deuda con relación al PIB y va a llegar al 80 %. Imagina el esfuerzo que va a tener que hacer para recuperarlo", subrayó.

A pesar de la recesión, el Itaú detecta "señales de estabilización" de la economía durante el último mes, aunque insistió en que el crecimiento sostenido dependerá de las reformas económicas.

Según las proyecciones de la entidad, la economía brasileña se contraerá un 3,2 % en 2016, después de la caída del 3,8 % registrada en 2015, y sólo retomará el crecimiento en 2017, cuando se prevé un crecimiento del 2 %.

Respecto al desempleo, el banco cree que tocará fondo a mediados del próximo año, cuando calcula que llegará al 12,6 %, y tan sólo empezará a recuperarse a partir de 2018.

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