Voto de confianza para Marta Ortega hasta la mutación obligada de Inditex

Inditex mantiene el tipo tras una semana de convulsión bursátil por el nombramiento de Marta Ortega. Los inversores deciden cuándo pedirle explicaciones

El globo de desconfianza inicial del mercado se ha deshinchado temporalmente tras la sacudida en el tablero institucional de Inditex al anunciar que Marta Ortega sustituirá a Pablo Isla en la presidencia de la multinacional desde el 1 de abril.

Si los inversores recibieron las noticias el martes con una caída de hasta el 6 por ciento para dejar las acciones en 27,8 euros, esta tendencia se ha relajado a lo largo de la semana, llevando a la compañía a asentarse por encima de los 28 euros y recuperar un 1,87 por ciento entre las jornadas del miércoles y el viernes.

El consenso de analistas que puso en cuarentena a Marta Ortega y mostró su recelo a los cambios en la gestión de la empresa, además, marca un compás de espera sin cambios en sus recomendaciones o valoración de los precios objetivos desde entonces.

Un voto de confianza en que Inditex, pese a separar su camino de la gestión de Pablo Isla, pueda hacer frente a los verdaderos retos que le esperan.

Una empresa más grande que sus nombres

José Luis Herrera, analista de Banco Big, explicó en el podcast de finanzas.com este revuelo inicial del mercado y cómo se ha relajado el mismo mientras se mantiene a la expectativa de los cambios que se puedan producir en el gigante del retail.

"El cambio ha sorprendido sin duda [...] si realmente va a haber un impacto en cuanto al cambio de rumbo o en cuanto a la estrategia continuista que tenga la empresa es lo que sí deberían ocuparse de aclarar", señalaba Herrera.

"En un cambio de este tipo el inversor, el accionista, se puede poner nervioso, pero es algo habitual. Tengamos en cuenta que el listón que dejaba Isla es muy alto", añadía.

El mismo legado que marca una alta cota de exigencia a la hija del fundador de Inditex, no obstante, ofrece también un atisbo de seguridad de que la compañía estará bien preparada para afrontar su futuro.

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Por ello, Herrera indicó que "mientras haya un nivel de comunicación suficiente" para tranquilizar a los inversores respecto a "la continuidad en la forma de hacer las cosas" dentro de la empresa, la toma de posesión de Marta Ortega "dejará de ser tan relevante".

La pandemia lo cambió todo, pero aún queda margen de mejora

Uno de los principales desafíos contra los que tendrá que luchar Marta Ortega y su nueva dirección es la adaptación a los cambios bruscos que está viviendo el comercio minorista, apunta el analista Charles Allen desde Bloomberg Intelligence.

Según explicaAllen, Inditex transita hacia una mayor participación digital mediante la consolidación de tiendas en espacios más grandes, en un proceso de cierre de tiendas que se precipitó durante la pandemia.

Durante este tiempo de restricciones, la mejora de la capacidad online de Inditex, apoyada en la inversión en tecnología para garantizar una visión única del inventario en todos los almacenes y tiendas de la compañía, han mantenido el nivel de compras de los consumidores estos últimos años, apuntan desde el servicio de análisis de la agencia estadounidense.

Esta aceptación de que "el comercio electrónico será una parte mayor de los ingresos y el principal motor de crecimiento", sin embargo, no es el único factor en la lista de retos de la empresa.

Un control más estrecho para una revolución decidida

Allen considera que "el comercio online es más competitivo, especialmente entre los comerciantes de prueba y repetición que emulan la corta cadena de suministro de Zara", y también apunta a la competencia de los marketplaces como Shopify, que reúnen un mayor surtido de productos del que puede conseguir una sola marca.

Por ello, y a pesar tanto de la capacidad de adaptación demostrada por Inditex como de la recuperación de los ingresos que está experimentando la compañía de los Ortega a medida que la economía reabre, Allen argumenta que "el cambio generacional en la dirección implica que pueden ser necesarios cambios más fundamentales que podrían ser más fáciles con un liderazgo familiar".

La anterior sucesión de directivos había implicado un enfoque en el control de costes, detalla el informe del análisis.

Y aunque esta situación podría continuar con Carlos Crespo volviendo a su puesto de director de operaciones, Marta y Amancio Ortega, que controlan dos tercios de Inditex, "podrían estar preparados para tomar más riesgos al mando de la junta que una directiva de gestores contratada".

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