La incertidumbre mexicana que pesa sobre Santander y BBVA 

La preocupación con México se centra en la renegociación del tratado con Estados Unidos y Canadá

La evolución de la economía mexicana se ha convertido en uno de los principales focos de atención para los analistas que siguen a la gran banca española y, en concreto, a Santander y BBVA.  

Así se desprende del último informe de Bestinver Securities sobre el sector financiero, que identifica la incertidumbre macroeconómica en México como uno de los factores que limitan el potencial bursátil tanto de BBVA como de Santander

Y es que el peso de México se eleva al 43 % de la valoración de Bestinver sobre BBVA y al 48 % del beneficio atribuido del grupo; mientras que se sitúa en el 9 % y el 11 %, respectivamente, para Santander.  

El tratado de libre comercio con Estados Unidos, foco de preocupación 

La preocupación con México se centra en la renegociación del tratado con Estados Unidos y Canadá (USMCA), que a juicio del analista Javier Beldarrain constituye un riesgo relevante por su impacto potencial sobre la economía del país.  

El informe recuerda que el acuerdo, en vigor desde 2020 como sustituto del NAFTA, elimina o reduce los aranceles a la mayor parte del comercio entre los tres países.  

Gracias a este marco, México evitó la aplicación de los aranceles anunciados por Estados Unidos durante el denominado 'Liberation Day' en los sectores con mayor exposición, que son el automóvil (que representa aproximadamente el 22 % del comercio intrabloque), seguido del acero, el aluminio, la agricultura y la electrónica. 

En concreto, alrededor del 80 % de las exportaciones del país tienen como destino Estados Unidos, cerca del 29 % del PIB está vinculado a esas ventas exteriores y aproximadamente el 8 % del PIB depende específicamente de las exportaciones del sector del automóvil hacia el mercado estadounidense.  

Precisamente por eso, la economía mexicana presenta una elevada dependencia del resultado de la renegociación, en la que Washington persigue dos objetivos principales: endurecer el control sobre los productos de origen chino que llegan a Estados Unidos a través de México y exigir un mayor contenido de producción local estadounidense para mantener el acceso libre de aranceles.  

A juicio de Bestinver, ambas medidas obligarían a reorganizar parte de las cadenas de suministro y podrían reducir la actividad industrial en México, además de incrementar los costes de adaptación. 

Cuatro escenarios

Con esas incertidumbres sobre la mesa, el informe plantea cuatro posibles escenarios.  

El primero sería una prórroga íntegra del tratado durante otros 16 años sin modificaciones, aunque Bestinver señala que esta opción parece poco probable.  

El segundo contempla una extensión por 16 años, pero incorporando las modificaciones solicitadas por Estados Unidos. En este caso, el impacto sería un ajuste inicial para la economía mexicana y una desaceleración del crecimiento, aunque sin provocar una ruptura estructural, ya que la inversión seguiría concentrándose en los polos industriales que conservaran su competitividad. 

El tercer escenario, que la firma considera ligeramente más probable bajo la actual Administración estadounidense, prevé que no haya una extensión del acuerdo y que este pase a revisarse anualmente, además de incorporar las exigencias de Washington.  

Bestinver considera que este marco generaría un shock inicial, una mayor desaceleración macroeconómica y un riesgo de paralización de las nuevas inversiones, al reducir la visibilidad necesaria para acometer proyectos industriales de largo plazo. 

Por último, el escenario más negativo sería una ruptura completa del USMCA. En ese supuesto, el informe anticipa un fuerte incremento de los costes comerciales, una deslocalización de parte de la base industrial mexicana hacia otros países de bajo coste (no necesariamente Estados Unidos), un severo impacto sobre el crecimiento mexicano y un aumento significativo de los precios finales para los consumidores estadounidenses.  

Aun así, Bestinver subraya que todas las partes son conscientes de que deshacer las cadenas de suministro construidas desde la entrada en vigor del NAFTA en 1994 sería altamente disruptivo, por lo que existen incentivos para alcanzar algún tipo de compromiso. 

Postura conservadora con BBVA, que tiene mayor exposición a México 

Esta incertidumbre relacionada con México es uno de los factores que, junto al "limitado potencial de revalorización" de la acción de BBVA, justifica una postura más conservadora con la entidad, "al menos hasta que la renegociación del USMCA haya quedado atrás". 

Santander tampoco escapa a este foco de preocupación. Aunque la entidad presenta una diversificación geográfica mayor que BBVA, Bestinver también identifica a México como uno de los factores que condicionan su evolución futura.  

En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines
¡No te decepcionaremos!

También en nuestro canal de Whatsapp