Los bonos de Grifols pagan la rebaja de S&P

El precio de los bonos de Grifols sigue hundiéndose tras la rebaja de Standard & Poor's al rating crediticio de la empresa

A pesar de los esfuerzos de Grifols por mandar mensajes de calma al mercado, la farmacéutica catalana no logra remontar el vuelo, y su travesía por el desierto afecta de forma tan clara tanto a sus acciones, como a sus bonos.

Cuando Grifols trató durante el mes de julio de convencer a sus bonistas respecto al compromiso de la empresa con la reducción de deuda, estos contestaron con una muestra de apoyo en forma de compras de sus instrumentos de renta fija, provocando la mayor subida de precio intradía de los bonos desde marzo de 2020.

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Pero la compañía farmacéutica no logró que este mensaje calara también entre las agencias de calificación crediticia, puesto que Standard & Poor's rebajó el 22 de septiembre el rating de Grifols de 'BB-' a 'B+', citando como causa un desapalancamiento "más lento" de lo esperado.

S&P, por tanto, desoyó las promesas hechas por la empresa, y el veredicto de la agencia provocó que los bonos de Grifols reactivaran su tendencia bajista, cavando un agujero aún más hondo en su cotización.

La caída paulatina de Grifols a ojos de S&P

Standard & Poor's, como se mencionaba anteriormente, rebajó el pasado 22 de septiembre la calificación crediticia de Grifols a un rating B+ que hacía de su papel comercial una inversión "altamente especulativa".

Grifols, cabe recordar, contaba en 2020 con una calificación BB+ que, a pesar de ser una nota todavía correspondiente al rango considerado como deuda basura, le dejaba tan solo un escalón por debajo del grado de inversión que sí atesoran otras compañías del IBEX 35 con altos apalancamientos, como Telefónica.

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En septiembre de 2021, no obstante, S&P ya situó a Grifols en un escalón inferior, el BB-, debido a una adquisición de Biotest que le llevó a disparar sus niveles de deuda.

Un incremento del pasivo que S&P consideraba como "agresiva", puesto que llevaría a la farmacéutica a tener un ratio de deuda/ebitda superior a las 5 veces "durante los próximos dos años".

La nueva rebaja a Grifols hasta el nivel B-, por tanto, llegó un año más tarde de su primer aviso, y se llevó a cabo porque "sus márgenes no han mejorado tanto como se preveía", provocando que los nuevos cálculos de la agencia auguren que la deuda sobre el ebitda se mantendrá muy por encima de las 6 veces en 2022-2023.

"Esperamos que el grupo mantenga un apalancamiento ajustado de 8,0 a 8,5 veces en 2022, y de 7,0 a 8,0 veces en 2023, con márgenes de ebitda ajustados del 22 al 23 por ciento en el mismo periodo", señalaba el informe de S&P.

Bonos a precios pandémicos

Los bonos de Grifols registran una caída en su cotización desde inicios de 2022 que sigue la línea descendente trazada por todo el mercado de renta fija, a medida que los inversores exigen una mayor rentabilidad a todos los instrumentos de renta fija, dado el rendimiento de hasta el 4 por ciento alcanzado en los bonos a 10 años del Tesoro norteamericano.

Los descensos en varios de sus papeles durante las fechas posteriores al 22 de septiembre, sin embargo, fueron de los peores del año, a medida que los bonistas descontaban el riesgo implícito en el empeoramiento de su ranking.

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El bono XS1598757760 emitido en abril de 2017 con un cupón del 3,2 por ciento, por ejemplo, aminoró su cotización un 1,43 por ciento durante el 23 de septiembre, y un 1,11 por ciento el 24 de septiembre.

Teniendo en cuenta esos dos días de caídas, así como las tres jornadas negativas anteriores y las tres posteriores, este papel acumuló un recorte del 5,49 por ciento del 19 al 29 de septiembre. Una sangría que logró frenar con una ligera subida del 0,16 por ciento durante el 30 de septiembre, pero que dejó su precio en el 87,8 por ciento de su valor nominal.

Con estas bajadas, este bono de Grifols pasó a ofrecer una rentabilidad del 3,6 por ciento que, aun así, palidecían con los retornos que presenta el bono USE57009AA55, denominado en dólares americanos, tras sus últimas caídas.

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Este instrumento de renta fija emitido por Grifols en octubre de 2021 pagaba originalmente un cupón del 4,75 por ciento.

A fecha del 22 de septiembre, no obstante, su precio en el mercado ya estaba en torno al 82 por ciento de su valor nominal. Y tras un recorte de más del 6 por ciento desde entonces hasta el 3 de octubre, la cotización se situó cerca del 77 por ciento.

Su cupón, en consecuencia, subió hasta el 6,1 por ciento, para aquellos inversores dispuestos que consideren que, a pesar de su alto apalancamiento y las previsiones de que esta sea su dinámica durante los próximos dos años, Grifols no faltará a los compromisos de pago de sus bonos.

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