El parlamento despeja la regulación europea de criptomonedas

El rechazo a una enmienda que ponía en jaque el futuro de las criptomonedas en Europa despeja el camino del marco regulatorio de Bruselas

La Unión Europea está dispuesta a delimitar claramente el campo de juego de las criptomonedas, y en su avance por lograr este objetivo, optó este pasado lunes por rechazar una regla que algunos veían como un tiro en el pie para la industria, mientras que otros defendían como un requisito consecuente con los estándares europeos.

El Comité Económico del Parlamento Europeo votó el lunes 14 de marzo en contra de una enmienda al borrador del marco regulatorio para el mercado de los criptoactivos (MiCA) que pretendía imponer que, dentro del futuro escenario imaginado para las criptomonedas, aquellas que utilizaran el proof of work u otras metodologías de alto consumo energético, quedaran prohibidas.

El proof of work es la metodología computacional que sirve tanto para verificar las transacciones que se producen dentro de una red de blockchain como para generar nuevos bloques donde registrarlas, y requiere un alto consumo energético por la complejidad que conlleva la resolución de esas operaciones.

El proof of work, por tanto, es el sistema que mueve cadenas de blockchain como la que sustenta al bitcoin. Y con la prohibición de este sistema hasta que cumpliera unos criterios de sostenibilidad específicos, no hubiera sido posible operar con la criptomoneda líder del mercado.

Una batalla entre la sostenibilidad y la presunción de inocencia de una industria joven

Pese al rechazo a esta enmienda confirmado el lunes, el marco regulatorio aprobado por el comité europeo sí contará con un compromiso formal para que el ecosistema de los criptoactivos pivote hacia un modelo más sostenible, buscando así que el sector estudie como minimizar el gasto energético acumulado durante el proceso de minería de los criptoactivos.

Algunas redes de blockchain como Ethereum, la plataforma que mueve al ether, ya han iniciado esa transición hacia modelos más sostenibles, anunciando la sustitución de la metodología proof of work por un método de proof of stake que agiliza la verificación de las transacciones, a la vez que reduce el consumo energético.

Al igual que las empresas energéticas han necesitado de años para dibujar sus estrategias de transición hacia energías renovables, sin embargo, la comunidad que rodea a las criptomonedas lamentaba que ellos no han podido disfrutar de este tiempo para adaptar su industria

Así lo explicaba, al menos, el abogado de Rocajunyent especializado en tecnología blockchain, Joaquim Matinero Tor.

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"No se puede cortar las alas a la tecnología antes de empezar a volar, recordemos que esta tecnología empieza a dar sus primeros pasos en 2008", explicaba Matinero.

A ojos del experto, la industria de las criptomonedas puede encontrar opciones de consumo de energía más eficientes, como ya está haciendo Ethereum, y pivotar hacia energías como la eólica o fotovoltaica, pero hasta entonces, "pedir que cumplan con los mismos requisitos que otras industrias cuando hasta el momento no se les ha considerado ni como un instrumento financiero, es sorprendente".

De haber salido adelante esta prohibición, por tanto, Matinero afirmaba que los "grandes proyectos se irían de Europa y aterrizarían otra vez en los Estados Unidos, que les recibiría con los brazos abiertos, o en una Suiza que entiende que esta es una tecnología que únicamente necesita tiempo para ir madurando".

Algunas voces del Parlamento Europeo, sin embargo, refutaban esta perspectiva señalando que no buscaban prohibir las criptomonedas, sino "incluir unas consideraciones medioambientales que fueron rechazadas gracias a la derecha y la extrema derecha".

Es el caso de la diputada socialista francesa Aurore Lalucq, que acusaba "al lobby" de las critpomonedas de desinformar en su defensa de estas enmiendas propuestas y que fueron rechazadas en la cámara continental.

La enmienda registrada en el Parlamento, no obstante, sí señalaba que "las plataformas de criptoactivos no deberán proveer servicios de ninguna manera o forma a criptoactivos que no cumplan los criterios de sostenibilidad de acuerdo al artículo 3a", un requisito que en las circunstancias actuales impediría la compraventa de bitcoins.

Un paso más hacia la aprobación definitiva del marco regulatorio

Al margen de estas consideraciones sobre la sostenibilidad, el debate sobre la aprobación del marco regulatorio para las criptomonedas, que además de por el Parlamento Europeo deberá pasar por la Comisión y el Consejo, da vía libre para aprobar un texto definitivo que pueda hacerse público en los próximos meses.

Desde PwC valoraban el marco regulatorio del MiCA como un proyecto "con el objetivo final de crear unas reglas de juego comunes, que puedan aportar certidumbre legal a los operadores y, como dice el reglamento, tratar a su vez de no obstaculizar el desarrollo de la innovación".

El marco continúa ahora su lento proceso de aprobación en las instituciones europeas, pero lo hace sin un requisito que podría haber puesto en jaque a un ecosistema que, sin duda, seguirá estando bajo lupa en cuanto a su compromiso con la sostenibilidad en el futuro.

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