Los espacios de oficina flexible crecen más de un 20% al año en España
El presidente de la patronal de los espacios de negocios en España, ProWorkSpaces, Eduardo Salsamendi, ha explicado a EFE que[…]
El presidente de la patronal de los espacios de negocios en España, ProWorkSpaces, Eduardo Salsamendi, ha explicado a EFE que los espacios flexibles han ganado una "gran" popularidad en el sector empresarial hasta alcanzar en la actualidad un crecimiento del 20% anual.
En concreto, en la capital, sobre el total de metros de espacio dedicados a oficinas, la contratación de espacios para "oficinas flexibles" ha crecido 6 puntos percentuales en los últimos dos años, pasando del 2% en 2016 al 8% en lo que va de año; y, en Barcelona ya se ha superado el 9%.
Además, ProworkSpaces ha presentado hoy viernes el primer "Estudio sobre el Sector de los Espacios de Trabajo Flexible en España", durante la tercera edición del evento anual "WorkSpacesDay" celebrado en Madrid, que ha revelado que el sector de la oficina flexible mueve más de 250 millones de euros en España.
El concepto de oficina flexible engloba tanto a los espacios de "coworking" y "business centers", en el primero tradicionalmente ha primado una configuración "open space", los profesionales trabajan en un espacio común donde distintas empresas comparten el mismo espacio; mientras que los "business centers" ofrecen un espacio privado dentro de una misma área compartida.
Sin embargo, durante los últimos años "ambos conceptos han evolucionado y las diferencias son mínimas", ha señalado Salsamendi, y se ha descubierto que "muchos" de los grandes coworkings ahora ofrecen hasta un 70-80% del espacio a oficinas privadas, así como que los business centers invierten en más espacios de uso común para todos sus clientes.
"Ahora la diferencia es totalmente imperceptible. En estos momentos funciona mejor el modelo mixto, lo que sería business center y coworking junto", ha puntualizado.
"La principal razón que motiva su crecimiento es la flexibilidad. En los entornos actuales de incertidumbre hay muchos cambios disruptivos, por lo que las empresas se plantean la necesidad de contar con estructuras mas flexibles", ha apostillado Salsamendi.
De modo que la compañía interesada en abrir su negocio en este tipo de estructuras colaborativas podrá, por ejemplo, adaptar el número de personal siempre que quiera, a diferencia de las oficinas tradicionales donde los cambios estructurales pueden representar una mayor complicación.
Entre los servicios que ofrecen los espacios de trabajo común se encuentra la gestión de la infraestructura, lo que supone una ventaja para el cliente que se despreocupa del mantenimiento del mismo.
Asimismo, las zonas de trabajo se ofrecen "completamente equipadas" con el mobiliario y comunicaciones correspondientes, y ofrecen diferentes recursos como salas de reuniones o cocina para los empleados.
Hay ventajas también para los trabajadores que hasta el momento "se comunicaban exclusivamente con las personas de su empresa", ha indicado Salsamendi.
Al acceder a zonas comunes durante su jornada laboral, se generan conexiones con otros profesionales de distintas compañías con diferentes culturas empresariales, lo que "enriquece" el ambiente de trabajo y fomenta una posible creación de nuevos acuerdos o relaciones empresariales.
El estudio refleja que los autónomos representan el 59% de los usuarios de estos espacios de negocios, mientras que el 46% son pymes, frente al 16% destinados al uso de los mismos como sede central.
No obstante, Salsamendi ha advertido de que se está produciendo un cambio "drástico" en el ecosistema de espacios, donde las grandes corporaciones se abren también paso ante estos nuevos espacios de trabajo flexible.
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