Gobierno italiano defiende sus cuentas pese a la subida de la prima de riesgo
La subida de la prima de riesgo de la deuda italiana, que superó hoy los 300 puntos básicos, la caída[…]
La subida de la prima de riesgo de la deuda italiana, que superó hoy los 300 puntos básicos, la caída -un día más- de la Bolsa de Milán y las advertencias de las autoridades comunitarias han sido insuficientes para que el Gobierno italiano reconsidere su decisión de elevar sus objetivos de déficit público.
El Ejecutivo del antisistema Movimiento Cinco Estrellas y de la ultraderechista Liga preparan sus primeros Presupuestos Generales y, para cumplir y financiar sus promesas electorales, han acordado elevar el objetivo de déficit público al 2,4 % del producto interior bruto (PIB) durante el próximo trienio.
Una intención, la de la tercera economía del euro, acogida con enormes recelos por las instituciones comunitarias, expresados en especial por el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, y por el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici.
Los inversores también siguen mostrando su inquietud: el selectivo de la Bolsa de Milán perdió hoy un 0,23 % y la prima de riesgo, que mide el diferencial de rentabilidad entre el bono italiano a diez años y el alemán para el mismo período, se disparó hasta los 303 puntos básicos.
La prima de riesgo no superaba el umbral de los 300 puntos desde el pasado mayo, cuando la inestabilidad política parecía hacer imposible la formación de Gobierno tras las elecciones generales de marzo.
En el mercado secundario de deuda, la rentabilidad del bono italiano subió hasta el 3,452 %.
De poco han servido las llamadas a la calma del Gobierno italiano, como la de su ministro de Economía, Giovanni Tria, que el lunes pidió tranquilidad al Eurogrupo y que hoy no acudió a la cita de los titulares de Economía y Finanzas de la Unión Europea (Ecofin) porque ha regresado a Roma para trabajar en las cuentas.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Económico, Luigi Di Maio, acusó a las autoridades europeas de inflamar la prima de riesgo y de "realizar declaraciones para crear tensiones".
Di Maio, también vicepresidente y líder de Cinco Estrellas, insistió en que el techo del déficit permanecerá en el discutido 2,4 % del PIB: "No cederemos ni un centímetro", recalcó.
"Que nos den el tiempo para ilustrar (los presupuestos), de decir qué queremos hacer para el crecimiento, para las inversiones y para el gasto social y después debatimos", zanjó el ministro.
Más duro fue el otro vicepresidente del Gobierno y líder de la Liga, Matteo Salvini, quien aseguró que Italia puede pedir daños y perjuicios a quien "desea el mal" del país, en alusión a las críticas de Juncker y otros "burócratas" de Bruselas.
"¿Las palabras y amenazas de Juncker y otros burócratas europeos continúan haciendo subir la prima de riesgo con el objetivo de atacar al Gobierno y a la economía italiana? Estamos preparados para pedir daños a quien desea el mal de Italia", escribió en Twitter.
Desde los aledaños del Gobierno, el presidente de la comisión de Presupuestos de la Cámara de Diputados, Claudio Borghi, de la gobernante Liga, llegó a apuntar que Italia resolvería muchos de sus problemas "con su propia moneda".
En un tono más comedido, el primer ministro, Giuseppe Conte recordó que Italia es un país fundador de la Unión Europea y de la Unión Monetaria y, por ello, subrayó que el euro es "irrenunciable", lo que tranquilizó a la Bolsa y contuvo su caída.
Por otro lado, avanzó que el Gobierno ultima unos Presupuestos que calificó de "serios, valientes y dirigidos a apoyar el crecimiento en base a un desarrollo sostenible y la equidad social".
Entre las medidas que propondrá figura la Renta de Ciudadanía, una ayuda para desempleados, "profundas reformas estructurales" del mercado del trabajo, la simplificación de la Administración Pública y la bajada de la presión fiscal a empresas que contraten.
Además, los presupuestos incluirán -explicó- el "mayor plan de inversiones de la historia italiana".
Se destinarán 15.000 millones de euros en los próximos tres años para mejorar las infraestructuras, cifra que se elevará a 38.000 millones en quince años.
"Queremos dar al país infraestructuras modernas y seguras, para convertirlo en un laboratorio permanente de innovación y desarrollo", señaló el primer ministro en Facebook.