Calviño asegura que España tiene una senda "muy diferente" a la italiana
La ministra española de Economía, Nadia Calviño, afirmó hoy que la senda presupuestaria española es "muy diferente" de la italiana[…]
La ministra española de Economía, Nadia Calviño, afirmó hoy que la senda presupuestaria española es "muy diferente" de la italiana porque está comprometida con la reducción del déficit y la deuda pública, por lo que los mercados financieros "confían" en el país.
"El Gobierno español está absolutamente comprometido en una senda muy diferente, una senda de estabilidad financiera. La reducción de nuestra deuda pública es un objetivo prioritario", dijo en una rueda de prensa tras la reunión de titulares de Economía y Finanzas de la Unión Europea.
"Desde ese punto vista estoy relativamente tranquila porque no observamos efecto contagio en los mercados financieros", añadió Calviño, quien argumentó que los inversores internacionales "entienden la posición del Gobierno español" y "no tienen ninguna duda" de la sostenibilidad de su deuda.
Los socios de la eurozona advirtieron ayer a Italia por el rumbo de su presupuesto, que prevé un aumento del déficit público al 2,4 % del PIB en el trienio 2019-2021, lejos de los objetivos comprometidos, y que ha sido recibido en los mercados con un aumento de los intereses de su deuda.
España sigue "con mucha atención" la situación en el mercado y "está tomando todas las medidas posibles" para evitar un posible efecto contagio, apuntó la ministra.
El país, argumentó Calviño, cuenta a su favor con una estructura de crecimiento "mucho más equilibrada", una "situación de consolidación presupuestaria en el sector público" y una posición exterior "más equilibrada" que cuando estalló la crisis financiera.
Además, el sector financiero está más saneado, el vínculo entre el sector público y el bancario se ha reducido y se ha rebajado el endeudamiento nacional.
A todo ello, dijo, se suma el "mensaje claro de disciplina presupuestaria" del Gobierno que es "clave" para la confianza del mercado.
Calviño defendió, no obstante, que esta disciplina presupuestaria y la senda de reducción del déficit que propone el Ejecutivo -que prevé un ajuste estructural del 0,4 % del PIB en 2019- es compatible con la "orientación social" del Gobierno.
Insistió, además, en que el Ejecutivo está tomando medidas para reducir el peso de la deuda sobre el PIB, a lo que contribuirá también el superávit primario que prevé conseguir el Gobierno en 2019.
Calviño marcó así distancias con la situación de Italia, donde aún no se ha cerrado la negociación presupuestaria.
A este respecto, destacó "la importancia de que las reglas se apliquen por igual a todos los países", pero instó a esperar el borrador oficial que debe presentar el Gobierno italiano a la Comisión Europea antes del 15 de octubre.
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