Iberdrola supera las previsiones del mercado, pero la ausencia de una mejora en las guías enfría la reacción de los inversores, mientras la compra de Caruna divide a los analistas por su precio y su impacto en la deuda.
El beneficio cae un 27,9% por la ausencia de extraordinarios, mientras el grupo reduce deuda, sostiene su previsión anual y avanza en la Red Troncal de Hidrógeno.