Economista de Caixabank ve la desaceleración económica cerca de estabilizarse

El economista jefe de Caixabank, Enric Fernández, ha considerado hoy que indicadores de los que dispone la entidad sugieren que[…]

El economista jefe de Caixabank, Enric Fernández, ha considerado hoy que indicadores de los que dispone la entidad sugieren que la desaceleración económica actual "no va a ir a más" y se está cerca "de la estabilización", con unos niveles de expansión que siguen siendo "razonablemente buenos".

Fernández ha impartido hoy ante cien empresarios en Bilbao una conferencia sobre "Incertidumbres y retos para la economía global", organizada por Caixabank, en la que ha expuesto que las previsiones de la entidad cifran el crecimiento este año en España en un 2,5 %.

Según ha dicho, al contrario que en 2017 este año se ha ido "de más a menos" en la economía global y ahora hay "una cierta desaceleración" por el incremento de tipos de interés desde la Reserva Federal de EEUU, las tensiones comerciales proteccionistas de la Administración Trump y el aumento de los precios del petróleo, que impacta en economías consumidoras del producto como la española.

Por otra parte, ha instado a "vigilar" que en España no afecten a la competitividad medidas como la reversión de ciertos elementos de la reforma laboral (como la prevalencia de los convenios sectoriales sobre los de empresa), la posible subida de sueldos y el aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

A su juicio, "el interrogante más importante" está en la subida del SMI, que "va a dificultar la creación de empleo" entre quienes cobran ese nivel salarial y puede trasladarse al resto de salarios. Frente a ello, ha considerado que, teniendo un paro cercano al 15 %, la prioridad debe ser "seguir creando empleo".

También ha aconsejado estar "atento" a la reducción del déficit público, en su opinión, "una asignatura pendiente" en España y que en 2018 va a ser superior al 2 %.

Según ha afirmado, "las cifras continúan siendo demasiado altas" y se deberían aprovechar estos años de crecimiento para situar las cuentas públicas en posición de "menos vulnerabilidad" ante un eventual escenario adverso. Su ajuste, ha dicho, ha comenzado, pero quizá no se ha llevado a cabo a la velocidad adecuada.

El economista jefe de Caixabank ha evidenciado que la economía mundial se enfrenta en los próximos veinte años a dos desafíos: el cambio tecnológico y el envejecimiento de la población.

Ante la elevada "presión" que este último supone sobre el sistema público de pensiones, ha abogado por un "menú" de cambios, más allá del "delicado" asunto de la fórmula de revalorización de las pensiones, de la que ha dicho que es tan importante que sea "políticamente sostenible" como "la sostenibilidad económica".

Por eso, ha planteado adoptar medidas adicionales como trabajar para reducir la tasa de paro para que haya más cotizantes o aumentar la productividad.

También ha planteado pensar en la posibilidad de posponer la edad de jubilación y en una política de inmigración que contribuya a aliviar las presiones sobre el sistema.

Respecto a la robotización, ha señalado que se estima que un 35 % de las actuales profesiones tienen riesgo de ser sustituidas por robots, lo cual "no quiere decir" que vayan a serlo en ese porcentaje, ha aclarado, aunque ha avisado de un impacto en los salarios a la baja en las actividades más afectadas.

Ante este escenario, ha abogado por encontrar instrumentos que permitan que quienes pierden con el cambio tecnológico "no se queden demasiado atrás".

También ha apostado por "repriorizar" los presupuestos públicos y plantearse, por ejemplo, si se gasta en educación lo necesario dado "el desafío tecnológico".

Fernández ha alertado del riesgo de que las "reformas bien pensadas" y rigurosas para responder a estos desafíos sean "secuestradas" por los discursos populistas.

Los populismos son, a su juicio, "el principal riesgo" para la economía global "y no sólo al otro lado del Atlántico", también en Europa, ha avisado, al considerar el caso del Brexit una manifestación del fenómeno y ver "preocupante" la posición del Gobierno italiano que puede hacer dudar sobre su compromiso de permanencia en la UE.

Este tipo de casos "dificultan avanzar en el proyecto europeo", ha lamentado el economista, que, por otro lado, ha augurado que en la zona euro los tipos no subirán hasta finales de 2019 y que lo harán de forma gradual.

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