Rodrigo Rato entrará en la cárcel esta semana
Rodrigo Rato pasa sus últimas horas en libertad a la espera de entrar en prisión para empezar a cumplir su[…]
Rodrigo Rato pasa sus últimas horas en libertad a la espera de entrar en prisión para empezar a cumplir su condena de cuatro años y medio por las tarjetas "black" (denominas así por su carácter opaco para el fisco). Es la mayor pena para los 64 ex altos cargos de Caja Madrid y Bankia sentenciados por el Tribunal Supremo a principios de mes, como autores de un delito continuado de apropiación indebida por cada gasto o disposicion de dinero que hacían con ellas.
En total fueron 15,5 millones de euros entre 1996 y 2012, aunque por motivos de prescripción la indemnización que deberán pagar de forma solidaria queda en 12 millones. Una quincena de los condenados fueron castigados con más de dos años de cárcel y tendrán que ingresar en un centro penitenciario. Entre ellos destacan los exsindicalistas Francisco Baquero (tres años y dos meses), Rodolfo Benito (tres años) y Gonzalo Martín Pascual (tres años), además de dos exresponsables regionales de PSOE e IU, Antonio Romero (tres años y dos meses) y José Antonio Moral Santín (cuatro años), respectivamente.
Tienen de plazo para hacerlo hasta este viernes, aunque dos se han anticipado para probablemente evitar a la prensa. El primero fue el exdirigente de CC OO Antonio del Rey (dos años y seis meses), que el miércoles se presentó en un centro de inserción social y un día después fue trasladado a la cárcel de Navalcarnero -el reo elige si no concurren circunstancias extraordinarias-. El mismo jueves entró en la prisión de Soto del Real Estanislao Rodríguez Ponga (tres años y dos meses), que fue secretario de Estado de Hacienda en una de las legislaturas de José María Aznar como presidente.
Coincidió en el Gobierno con Rato y podría hacerlo en la misma cárcel, según fuentes jurídicas. No obstante, el expolítico metido a financiero -fue vicepresidente económico del Gobierno y dirigente del PP antes de encabezar el FMI, y luego presidir la caja de ahorros madrileña- tiene previsto recurrir en amparo al Tribunal Constitucional por supuesta vulneración de sus derechos fundamentales. Por ejemplo, que ha sido vulnerada la tutela judicial efectiva en su caso porque la existencia de un juicio "paralelo" en la sociedad podría haber condicionado al tribunal.
Suspensión de la pena
Además, el exministro pedirá la suspensión de su pena -suele concederse si es inferior a cinco años, pero no es un criterio fijo - si finalmente se admite a trámite, aunque ya hubiera entrado en prisión. Por eso mismo no se descarta que otros compañeros de banquillo sigan la misma estrategia. No obstante, las mismas fuentes también apuntan como probable que la Fiscalía se oponga a todos esos recursos, como ya hizo en su día con los presentados en casación ante el Supremo.
Prácticamente la mitad de los condenados por las "black" -35 personas con el propio Rato a la cabeza, incluidas tres jurídicas: Bankia, su matriz BFA y la auditora Deloitte- se sentarán en el banquillo de la Audiencia desde el próximo 26 de noviembre por la polémica salida a Bolsa del banco en julio de 2011. Están acusados de falsear las cuentas anuales y engañar a los inversores antes de ese estreno en el mercado. Se enfrentan entre todos a 363 años de prisión y la pena más alta, doce años, se pide para el expolítico como expresidente de la entidad y también para su entonces 'mano derecha', José Manuel Fernández Norniella.
En la sentencia del Supremo a Rato se le imputa directamente «mantener conscientemente, e incluso ampliar a otras personas» un modelo de tarjetas VISA de funcionamiento «opaco», fuera de las retribuciones pactadas y/o autorizadas y que «tampoco aparecían» en las declaraciones de impuestos. Gracias a ello gastaron «sin justificación alguna» en compras de joyas, viajes, supermercados, arte sacro e incluso lencería, además de realizar importantes retiradas de metálico en cajeros.