Los cierres del viernes seguían apostando por la fortaleza y castigando la debilidad, de forma marcada en la bolsa española, con la reforma eléctrica y el tema de Bárcenas como excusas.
Las bolsas tuvieron ayer una jornada nerviosa, pues los frentes de incertidumbre se multiplicaron. Los mercados de bonos se activaron como refugio, y ello costó subidas a la prima de riesgo de las bolsas periféricas y castigos duros en el sector bancario.
Las bolsas sumaron al cierre, aunque la mayoría dejaron dudas sobre la fortaleza de la subida, por el desarrollo negativo que mantuvieron en una buena parte de la sesión.