Orange y Másmóvil redibujan por sorpresa las telecos ante una decepcionante Vodafone

La fusión entre Orange y Másmóvil sitúa a Vodafone en un escenario complicado: "Se queda muy descolgada" y los inversores la castigan

Orange y Másmóvil anunciaron este martes un pacto para negociar la fusión de sus negocios mediante la creación de una joint venture valorada en 19.600 millones de euros y controlada al 50 por ciento por las dos compañías.

De esta integración entre ambas empresas saldrá una compañía que se convertirá en líder española por clientes y segunda por ingresos, de acuerdo a las estimaciones ofrecidas por las propias compañías en su comunicado.

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También surge, no obstante, un perdedor claro para el mercado.

Una Vodafone que estuvo a las puertas de cerrar esta misma operación con Másmóvil, pero que ahora perderá su segunda posición en España y tendrá que buscar alternativas para competir tanto con Telefónica como con la compañía resultante de la integración entre sus antiguas compañeras de negociaciones.

Vodafone se queda atrás

Vodafone lleva tiempo siendo una firme defensora de la consolidación en el entorno europeo de las telecomunicaciones, apareciendo en todas las quinielas de fusiones del mercado e incluso asegurando durante la presentación de sus cuentas del pasado noviembre que sus buenos resultados en países como Alemania se apoyaban en "un entorno competitivo más sostenible en comparación con muchos otros mercados en Europa, que se beneficiarían de la consolidación".

La empresa británica argumentaba en esa misma presentación de resultados, por tanto, que continuaría "persiguiendo de forma pragmática la consolidación en el mercado para crear estructuras sostenibles". Y en España la especulación del mercado apuntaba a que sus intentos fueron dirigidos tanto a Másmóvil como a Orange.

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Ahora, las dos empresas que rondó la compañía británica han unido sus fuerzas dejándolo al margen, y el movimiento ha causado tanta sorpresa en algunos expertos como incertidumbre sobre su rendimiento bursátil.

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"No era la que más estábamos esperando, pero era la segunda opción más probable", contaba el analista de GVC Gaesco, Juan Peña, a finanzas.com. "Estimábamos que Orange podía hacer un movimiento defensivo de esa índole para proteger su posición, y finalmente lo ha llevado a cabo", añadía.

Para Peña, el movimiento es inteligente desde punto de vista de Orange, "porque una fusión entre Másmóvil y Vodafone dejaba al grupo francés en un lugar muy complicado, como ahora está Vodafone, que se queda muy descolgado".

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El mercado, decepcionado con la falta de protagonismo de Vodafone

Los inversores parecen compartir esta teoría de las malas perspectivas para Vodafone en España, como refleja el hecho de que, en medio de una jornada de subidas bursátiles de empresas de telecomunicación europea como Telefónica, que llegaba a crecer un 3 por ciento tras el anuncio, o Telecom Italia, que mejoraba un 9 por ciento, Vodafone perdía el 3,29 por ciento.

El analista de Bloomberg Intelligence, Erhan Gurses, que anteriormente apuntaba que "la unión entre Vodafone y Másmóvil parece la más probable", explicaba ahora así la posición de Vodafone tras el adelantamiento por la derecha consumado por Orange:

"Una fusión de las unidades españolas de Másmóvil y Orange en una empresa conjunta al 50 por ciento convertiría a Vodafone en un tercer actor menos formidable en el país, con una cuota de ingresos del 15 por ciento frente al 26 por ciento de la empresa conjunta, lo que limitaría los beneficios de la consiguiente consolidación del mercado para la compañía".

El analista de Bloomberg Intelligence agregaba que "las conversaciones exclusivas también se adelantan a la ambición de Vodafone de encabezar los esfuerzos de consolidación en un mercado clave, negándole los beneficios de la sinergia".

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Pese a este halo de decepción ante la imposibilidad de que Vodafone fuera protagonista de esta operación de fusión en España, cabe destacar que tanto Morgan Stanley como Credit Suisse reiteraban el martes sus recomendaciones de sobreponderación sobre las acciones de Vodafone, a las que asignaban un precio objetivo de 190 y 150 libras, respectivamente.

Vodafone no ha respondido a la petición de comentarios de finanzas.com sobre esta operación y sus opciones de futuro en el mercado español.

Las razones de Orange para lograr su maniobra sorpresiva

"Creo que Orange ha preferido perder algo de poder, entre comillas, aceptando esa joint venture al 50/50 pese a tener un tamaño más grande que Másmóvil, que quedarse descolgada en una hipotética fusión de esta con Vodafone", señalaba Juan Peña a finanzas.com.

El analista de GVC Gaesco consideraba que en la decisión de Másmóvil de decantarse por Orange pueden haber influido diversos factores, como el personal, dado que "las relaciones entre Másmóvil y Orange son muy buenas desde hace muchísimos años, mejores que las que tenía con Vodafone, con la que han tenido varios tira y afloja".

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"Entre Másmóvil y Orange hay una larga historia de colaboración y puede ser más fácil a la hora de integrar equipos, por ejemplo, y muchos de los directivos de Másmovil son ex Orange, por lo que eso ha podido pesar", añadía Peña.

La visión del experto coincidía con la dibujada por las compañías en su comunicado, en el que enfatizaban que su largo historial de colaboración les permitiría convertirse "en un actor más fuerte capaz de realizar las inversiones necesarias para desarrollar el mercado español".

El acuerdo, por tanto, parece generar sinergias que además de económicas, las empresas calculan que serán de más de 450 millones de euros a partir del tercer año del cierre de la operación, pueden ser de gobernanza, dado que el mercado apunta a que el CEO de la nueva aventura conjunta sea Meinrad Spenger, actual director general de Másmóvil.

Orange, además, podrá reclamar el control total de la compañía una vez esta salga a bolsa, puesto que el acuerdo anuncia el derecho a lanzar una oferta pública de venta que permita a la entidad resultante de la fusión cotizar en bolsa, así como la posibilidad de que Orange termine ejerciendo el control total de la empresa consolidada resultante.

A falta de que los reguladores den el visto bueno a esta operación, el acuerdo ha sido bien recibido por el mercado, como expresa la analista de Bankinter, Mariana Queirós Ferro, al afirmar que "esta operación representa una oportunidad de crecimiento, particularmente importante en un sector que se encuentra en estancamiento hace varios años".

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