El banco portugués CGD pierde 47 millones hasta septiembre, un 75 % menos
La estatal Caixa Geral de Depósitos (CGD), el mayor banco de Portugal, redujo sus pérdidas hasta los 46,8 millones de[…]
La estatal Caixa Geral de Depósitos (CGD), el mayor banco de Portugal, redujo sus pérdidas hasta los 46,8 millones de euros hasta septiembre, una cuarta parte de los números rojos del mismo periodo de 2016, cuando perdió 189 millones.
En un comunicado divulgado hoy, la entidad explicó que el negocio en Portugal arrojó pérdidas de 226 millones, y que la actividad internacional registró beneficios de 179 millones de euros.
El margen financiero -diferencia entre los intereses pagados por los depósitos y los cobrados por los créditos- creció el 17,9 %, hasta los 982,6 millones de euros, gracias a la reducción de los costes de financiación.
El producto bancario, equivalente a los ingresos de la entidad, aumentó el 45 %, hasta los 1.668,1 millones, influido por los resultados en operaciones financieras.
Los costes de estructura crecieron un 21,3 %, hasta 1.119,2 millones, de los que 272,5 millones procedieron del programa de prejubilaciones y rescisiones por mutuo acuerdo implementado por el banco, que prevé la salida de 2.200 trabajadores hasta 2020.
Las provisiones alcanzaron los 408,6 millones de euros, un valor similar al de septiembre de 2016.
La reestructurada filial de España (Banco Caixa Geral, BCG) arrojó beneficios de 17,9 millones de euros, aunque el grupo ya anunció que tiene previsto venderla.
El crédito en riesgo se redujo hasta el 9,6 % del total, 2,6 puntos porcentuales menos que en septiembre de 2016, y la ratio de solvencia CET 1 "fully implemented" se situó en el 12,8 %, por encima de lo exigido por las autoridades bancarias.
La CGD reforzó recientemente sus niveles de capital gracias a un proceso de recapitalización que rondó los 4.400 millones de euros.
Los resultados presentados este viernes son más positivos que los del cierre de 2016, cuando el banco anunció unas pérdidas de 1.859,5 millones de euros, las mayores de su historia, porque decidió aprovisionar más de 3.000 millones de euros para pérdidas derivadas del crédito en riesgo y limpiar así su balance.
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