Draghi dice que aún se necesita un "amplio grado" de estímulos monetarios
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, afirmó hoy que para apoyar la economía de la eurozona y[…]
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, afirmó hoy que para apoyar la economía de la eurozona y la evolución de la inflación a medio plazo aún se necesitan un "amplio grado" de estímulos monetarios, como el decidido por la entidad para 2018.
Draghi, en la conferencia de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno, reconoció que "no fue unánime" la decisión de reducir a la mitad las compras mensuales de deuda hasta 30.000 millones de euros mensuales y ampliarlas hasta septiembre de 2018 o más allá.
Precisó que "una gran mayoría de los miembros prefirieron mantener las compras con un final abierto" a nuevas prolongaciones en caso de que el panorama empeore.
También destacó que la expansión económica en la eurozona "continúa siendo sólida" y "ampliamente fundamentada" y que los últimos datos apuntan a un "momentum" de crecimiento en el segundo semestre de 2017.
Para Draghi el consumo privado está siendo impulsado por la creación de empleo en el área "que se ha beneficiado de las pasadas reformas del mercado laboral", a la vez que agregó que la inversión continúa beneficiándose de las "muy favorables" condiciones financieras y las mejoras en los beneficios de las empresas.
Afirmó que los riesgos para las perspectivas de crecimiento permanecen "ampliamente equilibrados" y que continúan relacionados con factores globales y con la evolución de los tipos de cambio.
Igualmente, resaltó el crecimiento del crédito al sector privado en todos los sectores en los últimos meses y que la política monetaria llevadas a cabo por el BCE desde junio de 2014 continúa apoyando significativamente las condiciones de los préstamos a empresas y familias.
El análisis económico junto al monetario "confirman la necesidad de recalibrar los instrumentos de nuestra política para garantizar el grado de acomodación monetaria necesario para asegurar el regreso de la inflación hacia niveles ligeramente por debajo del 2 por ciento", dijo.
Draghi aseguró que el programa de compra de deuda se "recalibra" para "preservar las muy favorables condiciones actuales", al tiempo que aseguró que el BCE tiene "confianza" en que ello contribuirá a que la inflación se aproxime a su objetivo.
Recalcó, sin embargo, que deben ser "pacientes, persistentes y prudentes" ya que todavía hay "una gran incertidumbre" y, si las perspectivas empeoran, están dispuestos a incrementar las compras de deuda en términos de tamaño y duración.
Además, señaló que la reinversión de los bonos de deuda que compra tras su vencimiento será "más importante" en 2018 y que la entidad proporcionará información detallada sobre la misma mensualmente.
Igualmente, confirmó que el banco reinvertirá el principal de sus bonos por un amplio periodo de tiempo después del fin de sus compras netas.
El vicepresidente del BCE, Vitor Constancio, afirmó, por su parte, que la "reinversión será masiva por supuesto, diferente de mes a mes" y representará varios miles de millones de euros.
"Nuestro programa es lo suficientemente flexible, podemos ajustarlo mes a mes, para apoyar nuestro objetivo de inflación", precisó Draghi en referencia a las reinversiones.
Draghi rechazó que la decisión sobre el programa de estímulos tenga que ver con una orientación sobre la política de tipos de interés de la entidad y afirmó que "es una decisión para asegurar la liquidez adecuada".
.