La caída de ingresos eleva un 3,7% el déficit del Estado en noviembre

Supera el límite de todo 2016

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El déficit del Estado sigue con el particular vía crucis en que se ha convertido este 2016. Si en anteriores ejercicios eran las comunidades autónomas las principales responsables -junto con la Seguridad Social- del desvío en la senda de consolidación fiscal pactada con Bruselas, ahora es la administración central la que parece más alejada de cuadrar las cuentas. Así, en noviembre volvió a incrementar el desfase entre ingresos y gastos un 3,7% hasta los 26.413 millones en términos de contabilidad nacional y puso fin al descenso registrado en octubre. De esta forma, el déficit alcanzó en los once primeros meses el 2,36% del PIB, lo que supone exceder el objetivo del 2,2% previsto para todo 2016 en este subsector, según los datos publicados este martes por el Ministerio de Hacienda.

Un empeoramiento que se debe, una vez más, a la caída de los ingresos, especialmente el nuevo retroceso experimentado en Sociedades. En concreto, los recursos del Estado en los once primeros meses se situaron en los 159.121 millones, lo que supone un 2,5% menos que en el mismo periodo del año pasado. Y uno de los responsables de este descenso fue Sociedades, cuya recaudación (24.621 millones) disminuyó un 3,5%. Hacienda justifica la caída por el aumento en noviembre de las devoluciones solicitadas (652 millones).

Pese a este descenso, la situación en este tributo ha mejorado de forma significativa desde la reimplantación del adelanto del pago fraccionado, que permitió corregir un descenso de los ingresos del 25%. Y es que esta medida, que establece un tipo mínimo del 23% en este pago para las empresas con una facturación superior a los 10 millones de euros anuales (unas 9.000), tuvo un impacto directo de 7.637 millones para las arcas públicas en octubre -mes en el que se realiza el segundo pago fraccionado-.

Sin embargo, el efecto se ha amortiguado en noviembre y habrá que esperar hasta conocer el dato de diciembre -tercer pago fraccionado- para saber si se cumple la estimación del Gobierno de que esta medida aportaría 8.300 millones adicionales este año. Unos recursos que son básicos para cumplir con el objetivo de déficit global del 4,6%.

Pero la evolución de Sociedades no es la única negativa en los tributos. De hecho, el comportamiento del IRPF tampoco resulta muy favorable al haber descendido en noviembre un 6,9% hasta los 29.765 millones. El departamento que dirige Cristóbal Montoro achaca este retroceso a la liquidación del impuesto de 2014 que fue muy favorable a las comunidades autónomas y, por tanto, aumentó las transferencias del Estado hacia estos organismos. Antes de esta cesión las retenciones del trabajo crecieron un 2,3%, mientras que las retenciones de capital cayeron un 9%. También influye en estos datos la rebaja fiscal del impuesto.

Por otra parte, el IVA volvió a ser el sostén de la recaudación con unos ingresos de 58.435 millones hasta noviembre, lo que supone un ligero aumento del 0,4%. Un incremento que muestra la fortaleza del consumo, pero también pone de manifiesto una cierta ralentización de la demanda interna. Algo que según todas las previsiones ocurrirá de forma sostenida en 2017.

La reducción de los ingresos no logró compensarse con el descenso de los gastos un 1,7% hasta los 185.534 millones. La remuneración de asalariados se redujo un 0,1%, con un gasto de 15.830 millones. Asimismo, los intereses devengados disminuyeron un 4,5% como consecuencia de la favorable evolución de tipos de interés por la política del BCE.

Mejora autonómica

Por otra parte, Hacienda también hizo público este martes el déficit del conjunto de las administraciones públicas (Estado, comunidades autónomas, entidades locales y Seguridad Social) del tercer trimestre del año, que se sitúa en el 2,78% del PIB (con ayuda a la banca) hasta los 31.107 millones. Una cifra un 5,1% inferior a 2015, lo que hace plausible cumplir el objetivo del 4,6% pactado con Bruselas. En este caso, la principal novedad es el superávit registrado en los ayuntamientos de 5.762 millones (0,52% del PIB) y que permite compensar desvíos en otros sectores como el de la administración central.

Asimismo, otro de los datos difundidos este martes fue el desfase de las administraciones hasta octubre (excluye a los ayuntamientos) que se situó en el 2,88%, lo que implica un 10,2% menos que en 2015. Una mejora provocada por el impacto positivo de los cambios producidos en Sociedades. También ayudó la liquidación favorable a las comunidades del sistema de financiación, que permitió un retroceso del déficit autonómico del 70% hasta el 0,33% del PIB, frente a un objetivo del 0,7% para este año. De hecho, todos los gobiernos regionales cumplen salvo Extremadura (1,35%), Cantabria (1,20%) y Murcia (1,18%).

El otro gran agujero de las cuentas públicas está en la Seguridad Social. El sistema registró un déficit de 9.708 millones hasta noviembre (0,87% del PIB). La estimación del Gobierno es que los números rojos acaben el año en el 1,7% (unos 18.000 millones), lo que implicaría el mayor déficit de la historia del organismo. Y es que la extra de Navidad para los pensionistas disparará el déficit en el último mes del año.

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