"Ha sido un sueño horroroso", dice el anciano que iba a ser desahuciado

"Ha sido un sueño horroroso", ha asegurado hoy Patxi Zubiaurre, el donostiarra de 84 años que ahora confía en que el aplazamiento judicial de su desahucio, por el impago de un crédito a un prestamista, "tenga un buen final".

Ese final sería, según miembros del colectivo ciudadano Stop Desahucios que ha difundido su caso, que le permitieran vivir durante el tiempo que le quede de vida, con un alquiler social, en el piso del barrio de Amara que hasta 2013 tenía pagado y en el que ha residido durante los últimos 40 años.

El aplazamiento hasta el 15 de mayo del lanzamiento, concedido ayer por la tarde por el Juzgado de Primera Instancia número 1 de San Sebastián, atendiendo a la situación de vulnerabilidad de Zubiaurre, por su avanzada edad y su delicado estado de salud, ha sido celebrado esta mañana ante el portal del domicilio, ubicado en la calle Balleneros.

Allí, visiblemente emocionado y arropado por decenas de personas, entre las que había responsables institucionales de varios partidos así como numerosos activistas de Stop Desahucios, Zubiaurre ha dirigido unas palabras a los medios informativos, tras lo cual ha brindado con cava: "Va por vosotros".

"De momento, me voy a mi casa", ha agregado, con una tímida sonrisa, antes de darse media vuelta y volver a su piso acompañado por responsables del colectivo ciudadano, que no han querido prolongar su estancia en la calle debido al intenso frío.

Poco antes, y con gran esfuerzo debido a la insuficiencia respiratoria notoria que padece, ha trasmitido su "agradecimiento muy especial" a los miembros de la plataforma que lo apoyan, a los abogados de ésta que defienden su caso ante los tribunales, a "las autoridades e instituciones" y hasta a sus antiguos compañeros de "colegio" que se han acercado a él estos días a transmitirle su solidaridad.

"Muchísimas gracias de corazón". "Quería decir muchas cosas pero...". "Me domina la emoción", han sido algunas de las frases que ha pronunciado Zubiaurre, quien con voz quebrada ha concluido diciendo que espera que "todo esto tenga un buen final" porque "ha sido un sueño horroroso" y "me ha destrozado".

El anciano, que fue profesor de Matemáticas en la Universidad de Deusto en San Sebastián y enviudó hace apenas unos meses, firmó hace algo más de tres años con la empresa Abacredit un préstamo hipotecario de 104.000 euros con la garantía de su piso ya pagado en "unas condiciones usureras", según la plataforma.

Ante la imposibilidad de pagar el préstamo, la vivienda fue subastada y adjudicada por la mitad de su valor de tasación al acreedor y el desahucio fue fijado para esta mañana a primera hora.

Los abogados de Stop Desahucios que defienden al anciano, Maite Ortiz y José María Erauskin, han explicado a los periodistas que "las razones" de este hombre para pedir ese préstamo fueron "muy personales" y se han limitado a asegurar que, en realidad, recibió mucho menos dinero del que figura en el acuerdo notarial firmado con el prestamista.

Aunque el crédito "está lleno de abusos", han indicado, no cabe aplicar la legislación prevista para profesionales bancarios, porque actúan como prestamistas "particulares" sin regulación específica que "se aprovechan la situación de necesidad desesperada" que viven ciertas personas.

Entre las soluciones que barajan para Zubiaurre, han confirmado que un particular de Oiartzun (Gipuzkoa) está interesado en ayudarlo y comprar el piso para dejárselo después con un mínimo alquiler, para lo cual habría que alcanzar un pacto con el acreedor.

La portavoz de Stop Desahucios, Rosa García, ha reivindicado "la movilización social" como "herramienta para combatir las injusticias" y ha hecho un llamamiento al Ayuntamiento de San Sebastián y a la Diputación de Gipuzkoa en la búsqueda de una salida para el anciano.

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