El MEDE no ve necesario un presupuesto de la eurozona ante crisis asimétricas

El director gerente del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), Klaus Regling, defendió hoy la creación de una capacidad fiscal que permita responder conjuntamente a crisis en un único país de la eurozona, pero consideró que esta no debería ser un presupuesto para el área de la moneda única.

"Este mecanismo debería tomar la forma de un fondo rotatorio, no de un presupuesto anual, que necesitaría ser reembolsado dentro de un ciclo económico", dijo Regling en una intervención durante una reunión conjunta de las comisiones de Economía y Presupuestos del Parlamento Europeo centrada en los aspectos presupuestarios de la reforma de la eurozona.

Los fondos rotatorios permiten acumular ingresos de forma continua, sin límites por ejercicio fiscal, ya que se van rellenando con las devoluciones de quienes reciben financiación del mismo.

El director gerente del MEDE -el fondo de rescate de la eurozona- señaló que una posibilidad para crear este mecanismo sería también la concesión de préstamos por su parte que tendrían "condiciones más ligeras" que las utilizadas en los programas de rescate tradiciones.

Estos créditos podrían utilizarse también para estabilizar la inversión "que siempre es lo primero que se recorta cuando golpea una crisis", afirmó.

Regling defendió que esta capacidad fiscal es necesaria para responder a crisis que afecten sólo a uno o dos países, especialmente porque la política monetaria del Banco Central Europeo -que ha sido clave para la recuperación- no puede utilizarse en estos casos.

"Si, por ejemplo, Irlanda fuese golpeada por un 'brexit' particularmente duro, no habría modo de que el BCE apoyase al país", dijo.

Regling opinó además que este mecanismo puede crearse "sin mutualización de deuda" y "sin crear transferencias (fiscales) permanentes" entre los países.

En general insistió en que la eurozona necesita una mayor mutualización de los riesgos, ya que su nivel actual es menor que el que existe en Estados Unidos o incluso en el interior de los propios países de la UE, como Alemania o Francia.

La Comisión Europea propuso en diciembre posibilidad crear esta capacidad fiscal, que podría tomar la forma de un presupuesto de la eurozona, como defiende Francia, de un fondo para periodos difíciles o de un mecanismo que proteja los niveles de inversión pública.

Sin embargo, de momento no hay acuerdo para empezar a constituirla entre los países, que se centran en las áreas de reforma de la eurozona dónde hay consenso: el refuerzo del MEDE para futuros rescates y completar la unión bancaria.

La reforma de la eurozona se debatirá en la cumbre que los jefes de Estado y de Gobierno de la UE celebran mañana y pasado en Bruselas, aunque no se espera ninguna decisión concreta hasta junio.

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