El Gobierno advierte de una subida de impuestos si no se cumple el déficit

Montero apela a la «responsabilidad» del PP y avisa de que si votan en contra habría que aumentar los nuevos impuestos anunciados

maria jesus montero

El Gobierno está haciendo cálculos. Con la más que probable negativa del Partido Popular a aprobar la senda de déficit que propone la ministra Montero, se enfrentan a una situación en la que cuadrar el puzle será complicado, ellos que ya soñaban con lo que harían con esos casi 6.000 millones de euros que Bruselas había dado de margen con la subida del déficit para el año que viene.

El recién estrenado presidente del PP, Pablo Casado, anunciaba el pasado lunes que su partido no apoyaría esta nueva senda presupuestaria cuyo factor más importante es la entrega a las comunidades de dos décimas más para cumplir su objetivo de déficit público en 2019, del 0,1% del PIB previsto al 0,3%. Y lo mismo para la Seguridad Social. En cifras: unos 2.500 millones de euros de margen fiscal para ellas en 2019, año electoral para muchas.

«Lo que hace falta ahora en España no es una expansión presupuestaria. Estamos en un entorno internacional en el que una posible subida de tipos y un posible enfriamiento del crecimiento económico puede debilitar la economía», defendió Casado apelando a la «responsabilidad». Lo mismo que le pidió ayer la ministra socialista al PP recordando que cuando el PSOE estuvo en una situación similar apoyó al Gobierno «para aprobar los objetivos de 2017». «No se entiende por qué el PP rechaza una senda que lo que permite es que la fiscalidad de este país no tenga que acompañar esas necesidades que tienen los ciudadanos por la vía fiscal, sino que la podría acompañar por la vía de la relajación del objetivo», añadió Montero.

Un ajuste de 1.000 millones

Ante esta situación, el Gobierno «ajustaría» su política de ingresos para 2019 de forma que el techo de gasto que acompañará a los Presupuestos -techo que no tiene que votarse en las cámaras- sería «muy similar» al aprobado en el Consejo de Ministros el viernes pasado, de un 4,4% más. ¿Cómo es posible? Porque la Administración central «solo» tendría que ajustar una décima del PIB si no sale adelante la nueva senda, es decir, unos 1.000 millones de los 125.000 totales. En declaraciones a Efe, Montero recordó que «el mayor ajuste lo tendrían que hacer las comunidades autónomas y la Seguridad Social», ya que de las cinco décimas de margen que daba Bruselas ellas se quedaban con cuatro.

Fuentes de Hacienda apuntan a que ese «pequeño ajuste» al que se refiere la ministra sería por el lado de los ingresos «en la línea de la nueva fiscalidad» que se está anunciando. Confirman que se trataría de una subida sobre los impuestos que se han ido anunciando desde su llegada al Gobierno, y que por lo tanto no afectará «ni a ciudadanos, pymes ni autónomos».

El Congreso debatirá probablemente este viernes los nuevos objetivos de déficit público para el periodo 2019-2021, que de rechazarse en cualquiera de las dos cámaras obligaría a volver a los objetivos anteriores que ya estaban aprobados por el Gobierno anterior y que son más estrictos a nivel de déficit. Y es que la nueva senda socialista fija los objetivos para el conjunto de las administraciones en el 1,8% del PIB el año que viene, el 1,1% en 2020 y en el 0,4% para 2021, cuando la anterior era del 2,2%, del 0,3% y superávit, respectivamente.

La hucha de las pensiones

En el caso concreto de la Seguridad Social, el rechazo al nuevo objetivo de déficit «obligaría a mayor endeudamiento», según la ministra, que subrayó que este tema tendría que abordarse en el Pacto de Toledo. «Seguimos pensando que lo adecuado es que pudiera contar con esas dos décimas» de margen fiscal adicional, dijo, porque en la «hucha» de las pensiones «cada vez queda menos dinero».

El Ejecutivo prevé presentar el proyecto presupuestario de 2019 a tiempo para que entre en el Congreso en los tiempos que marca la Constitución, lo que implicaría tenerlo listo en septiembre, con el objetivo de «discutir unas cuentas que benefician a los ciudadanos para que la recuperación económica llegue a las familias». Para ello, «son necesarios mayores recursos» y «si eso no se hace por la vía de la mayor capacidad que nos concede Bruselas, los ingresos hay que buscarlos de otra manera», aseguró la ministra de Hacienda.

El Gobierno «va a presentar su proyecto de presupuestos en tiempo y forma, con la senda actual o con la anterior», zanjó la ministra. Estos presupuestos que se conocerán tras el verano incluirán «gran parte» de las propuestas del PSOE en su etapa en la oposición, así como las iniciativas planteadas por Pedro Sánchez en el Congreso durante la presentación de su programa.

El FMI pide más recortes

Ante esta nueva coyuntura, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha instado a España a seguir reformando el mercado laboral con el objetivo de corregir el déficit público, que ha calificado de «considerable», según se desprende de su informe anual sobre el sector exterior. La institución presidida por Christine Lagarde ha pedido más ajustes, en la senda contraria a lo que quiere el Ejecutivo. «Reducir el todavía considerable déficit público es una política clave para reducir los desequilibrios restantes. Avanzar con nuevas reformas estructurales del mercado de trabajo, así como una implementación más rápida de las reformas del mercado de bienes y servicios, también son requisitos para lograr el necesario ajuste adicional», sostiene la institución.

     Además, el FMI estima que la política del BCE, centrada en combatir la inflación, «debería apoyar» la demanda exterior de España, así como sus esfuerzos de ajuste fiscal.

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