'Hard Brexit', el 'enemigo' de las bolsas ya está aquí

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Miedo en las bolsas mundiales al 'hard Brexit', a la salida 'dura' del Reino Unido de la Unión Europea. La libra se desploma contra el dólar y el euro hasta niveles de octubre entre el temor de los inversores de que la primera ministra británica, Theresa May, despache mañana un discurso poco menos que incendiario para los mercados, primando el control de las fronteras y de la inmigración y abandonando el mercado único. 

Estas son las especulaciones que lanzó ayer prácticamente al unísono la prensa dominical británica, muy influyente y cuyos ecos se están dejando sentir hoy en las bolsas europeas. May instará a la "unidad" de los ciudadanos a fin de construir un Reino Unido "global", según adelantaron varios dominicales locales.

En la comparecencia, que tendrá lugar en el palacete de Lancaster House, en el centro de Londres, se espera que la líder conservadora aporte detalles de la estrategia del Gobierno para negociar con Bruselas la salida del país de la Unión Europea (UE). May apelará tanto a partidarios de la marcha del bloque europeo como a los que votaron por la permanencia en el histórico referendo del 23 de junio para que dejen atrás sus diferencias e "insultos".

Desde Europa, Angela Merkel ya le ha comunicado a May que es prioritaria la defensa de las cuatro libertades en las que se basa la unión: la de libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas. Por eso, la posición de May se acerca más a lo que se ha denominado como "brexit duro", escenario que "dejaría al Reino Unido sin acceso al mercado único y que por la elevada incertidumbre que genera, es imposible determinar a día de hoy las consecuencias económicas y sociales del mismo", apuntan los analistas de Link Securities. Pero si algo claro es que este escenario no gusta a los inversores, de ahís los nervios y las caídas de la libra.  

Los dominicales británicos apuntan al 'hard Brexit'

El Gobierno no se han pronunciado sobre las publicaciones de algunos periódicos, que anticipan que la líder tory expondrá un plan para ejecutar un "brexit duro", sin acceso al mercado único y a la unión aduanera en aras del control de la inmigración, y que ponga fin a la jurisdicción del Tribunal Europeo de Justicia.

Si bien el contenido exacto del discurso no se ha divulgado, The Sunday Telegraph cita una fuente gubernamental que asegura que ése será el enfoque de May y que "los ciudadanos sabrán que cuando dijo que el 'brexit' significa 'brexit', realmente iba en serio".

Por otro lado, el ministro para la salida de la UE, David Davis, dijo a The Sunday Times que se buscará forjar "una nueva y sólida alianza" con los otros 27 Estados miembros. "No queremos que la UE fracase, queremos que prospere política y económicamente, y necesitamos persuadir a nuestros aliados de que una nueva y sólida alianza con el Reino Unido ayudará a la UE a lograrlo", apuntó el ministro para el "brexit". Davis indicó, además, que el Gobierno valorará entablar alguna forma de acuerdo de transición, algo que contemplan con escepticismo los partidarios de romper totalmente con la UE.

Por contra, la exministra de Educación, la eurófila Nicky Morgan, de quien May prescindió cuando llegó al poder, instó a la jefa del Ejecutivo a "no dañar la economía británica" y colocar el mercado europeo en el centro de las negociaciones.

Según algunos extractos filtrados hoy, se prevé que May incida en la necesidad de fomentar la unidad con "objetivos comunes", como la protección y fortalecimiento de los derechos de los trabajadores, en un intento por crear consenso tras meses de intercambios turbulentos entre las partes.

"Una de las razones por las que la democracia del Reino Unido ha sido un éxito durante tantos años es por la fortaleza de nuestra identidad como nación, por el respeto que nos mostramos como ciudadanos; la importancia que conferimos a nuestras instituciones implica que cuando hay una votación, todos respetamos el resultado", dirá May, según esas filtraciones.

La primera ministra afirmará que "ahora es necesario zanjar las divisiones y el lenguaje asociado a éstas", así como los "insultos", e instará a la "unidad para lograr que el brexit sea un éxito y para construir un Reino Unido realmente global". Habrá también mucha expectativa sobre asuntos como el mercado único, la unión aduanera y la libre circulación de trabajadores.

En un informe del comité parlamentario mixto para el "brexit", divulgado ayer, se considera que May debe aclarar si quiere que el Reino Unido siga teniendo acceso al mercado único y la unión aduanera antes de iniciar las negociaciones.

En ese informe se señala que May tendría que "declarar su posición" como muy tarde a mediados de febrero para dejar así el tiempo suficiente al Parlamento y los ciudadanos para analizarla.

La primera ministra quiere activar el Artículo 50 del Tratado de Lisboa antes de finales del próximo marzo y, una vez se inicie formalmente el proceso, Londres tendrá dos años para establecer los términos de la separación y cuál será su relación futura con Bruselas, a menos que ambas partes acuerden extender ese plazo.

Los líderes comunitarios ya han aclarado que el acceso al mercado único será incompatible con cualquier restricción a la inmigración, siendo precisamente el control migratorio una prioridad para May.

Modelo económico y fiscal

Londres podría cambiar a otro modelo económico y fiscal para mantener su competitividad si el Reino Unido no obtiene el acceso que espera al mercado único europeo, indicó el domingo el ministro de Economía, Philip Hammond, en una entrevista publicada por el diario alemán Welt am Sonntag.

"Deberíamos ser capaces de hallar un acuerdo que permita, sobre una base de reciprocidad, el acceso a nuestros mercados respectivos sin la integración política que implica una adhesión a la Unión Europea", declaró el ministro británico.

A dos días de un discuso clave de Theresa May en el que la primera ministra debe presentar sus planes para el Brexit, Hammond repitió que "el mensaje del referendo es que debemos controlar nuestra política de inmigración", sobreentendiendo de que se trata de una "línea roja" para Londres. "La pregunta es sobre la libertad de viajar para vanir a trabajar, la libertad de instalarse y la libertad de crear una empresa", agregó.

El Reino Unido "tiene tres millones de migrantes europeos que trabajan" en el país y "tenemos pleno empleo, por lo tanto claramente necesitamos que venga gente y que trabajen en nuestra economía para que continúe funcionando. Pero tenemos que tener el control global", hizo valer.

Interrogado sobre la posibilidad que el Reino Unido se convierta en el paraíso fiscal de Europa, Hammond advirtió que si su país "no tiene un acceso al mercado europeo" podría "cambiar el modelo económico" para "volver a ganar competitividad".

Hammond dio a entender que podrían bajar los impuestos y los aportes patronales para las empresas establecidas en Reino Unido para que siguan siendo competitivas a pesar de los aranceles aduaneros europeos.

"La mayoría de los que votamos para permanecer (en la UE) nos gustaría que el Reino Unido siga siendo una economía de estilo europeo con un sistema de impuestos de tipo europeo, un sistema de regulación de tipo europeo", explicó. "Pero tenga la certeza de que haremos lo que debemos hacer", advirtió.

Hammond estimó asimismo que una vez que el Reino Unido salga de la UE, una perspectiva según él inevitable, el bloque de los 27 miembros de la UE avanzará "hacia una mayor integración política" para "mantener el éxito" del euro, una evolución que Londres nunca quiso.

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