Jubilación. ¿Cómo afectará el cómputo de toda la vida laboral a las pensiones?

Es uno de los cambios que se prevén integrar en la reforma de las pensiones y que beneficiará la sostenibilidad del sistema y a los trabajadores próximos a la jubilación que pierdan su empleo

La Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo ha vuelto a reunirse para debatir las recomendaciones que se incluirán en la próxima reforma de las pensiones.

La llegada a un acuerdo es urgente y tiempo para alcanzarlo han tenido, ya que desde 2016 llevan persiguiendo ese objetivo. Por ello se espera que a finales de septiembre presenten sus recomendaciones.

Entre las propuestas que barajan está contabilizar toda la vida laboral para calcular el monto de las pensiones a recibir por los jubilados.

Una medida similar se introdujo en la reforma de las pensiones de 2013, cuando se aumentaron los años a tener en cuenta para calcular la pensión, de modo que, si en 2012 se computaban las bases de cotización de los últimos 15 años de vida activa, en 2022 serán las correspondientes a los últimos 25 años.

Este cómputo puede cambiar con la nueva reforma de las pensiones que está diseñando el Gobierno, ya que la mayoría de los partidos políticos que integran la Comisión del Pacto de Toledo están de acuerdo en tener en cuenta toda la vida laboral para calcular la pensión.

También los expertos apoyan esta medida y la consideran muy positiva para dotar de viabilidad al sistema público de pensiones, ya que establece una mejor relación entre las aportaciones a la Seguridad Social de los trabajadores y las prestaciones que recibirán con sus pensiones.  

“Esta fórmula incrementará la contributividad del sistema y reducirá las nuevas pensiones, ya que en los primeros años de carrera profesional existen salarios más bajos que al final”, afirma Gregorio Gil de Rozas, director del área de Retirement de Willis Towers Watson Iberia.

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No obstante, añade que “desde la crisis de 2008 hemos visto carreras profesionales que en sus últimos años reciben salarios menores que en su etapa de madurez, en estos casos la medida hará que la pensión de estos jubilados sea más elevada”.

Los beneficiados

Esta reforma tiene unos claros beneficiarios: los trabajadores próximos a la jubilación que en los últimos años de su vida laboral han sido despedidos o están inmersos en un ERTE.

“Al ver reducidas o interrumpidas sus cotizaciones a la Seguridad Social y, por lo tanto, haber aportado mayores cotizaciones en el comienzo de su vida laboral, se generará una base reguladora mayor al considerar toda la vida laboral en vez de la última etapa y, por lo tanto, recibirán una pensión más alta”, señala Isabel Casares, secretaria general de la Organización de Consultores de Pensiones.

Los perjudicados

Sin embargo, el nuevo sistema, de aprobarse, penalizaría a los trabajadores con una trayectoria profesional continuada y cuyos salarios y cotizaciones son mayores al aproximarse a la edad de retiro. Su base reguladora será inferior, en la mayoría de los casos, al considerar toda su vida laboral.

Pero este menoscabo no afectará a todos los jubilados por igual, ya que, según Isabel Casares, suelen tratarse de trabajadores con un desarrollo laboral creciente, con salarios altos y cotizaciones máximas y su base reguladora seguirá siendo superior a la pensión máxima actual, 2.683 euros mensuales.

Por lo que, “contabilizar toda la vida laboral para calcular la pensión no va a implicarles grandes diferencias”, asegura la experta de Ocopen.

Una medida “necesaria y justa”

Las ‘cualidades’ de la nueva propuesta hacen que los expertos la consideren “necesaria y justa”.

Necesaria porque contribuiría a sostener el actual sistema público de pensiones y justa porque beneficiaría a aquellos trabajadores que después de haber cotizado durante toda su vida laboral son despedidos pocos años antes de jubilarse.

“La medida es justa y necesaria porque es más equitativo que el que cotice más años reciba más pensión y porque redundaría en mayores cotizaciones sociales”, afirma Jesús Pérez, profesor del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB).

Las ‘virtudes’ de esta iniciativa han hecho que el 70% de los países de la zona euro calculen la pensión teniendo en cuenta toda la vida laboral del trabajador.

Una propuesta de consenso

Todo parece indicar que los integrantes del Pacto de Toledo introducirán esta recomendación en la propuesta que harán al Gobierno para reformar el sistema, y con la que se pretende moderar el gasto en pensiones.

Y más teniendo en cuenta que desde la UE presionan al Ejecutivo español para que implante medidas que reduzcan esos gastos.

En opinión de Gregorio Gil de Rozas, “existe un alto consenso entre los miembros del Pacto de Toledo y el Gobierno para aplicar esta medida. Otras como la revalorización de las pensiones, la prolongación de la edad de jubilación o los cambios en las prestaciones de viudedad y orfandad están generando menos acuerdos y serán más difíciles de aprobar”.

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