Jubilación

Cómo invertir después de la jubilación

Tras preparar durante años el retiro, toca también gestionar las inversiones para que abarquen el mayor tiempo posible

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A lo largo de los años, el inversor ha ido modificando su perfil de riesgo, desde el más agresivo al más conservador cuanto más cercana estaba la meta de jubilación.

Una vez que ya ha alcanzado el retiro, la siguiente pregunta que se hace es cómo debe invertir a partir de ahora. Y más en un momento como el actual, donde la ampliación del cómputo total de los años para calcular la pensión acabará rebajándola.

Víctor Alvargonzález, socio de Nextep, señala que “en teoría hay que mantener el perfil conservador, puesto que sólo se vive de la pensión de jubilación y de los ahorros obtenidos, por lo que un control de la volatilidad debería ser fundamental para evitar ingresar menos que los gastos que se tiene cada mes”,

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Philip May, director de Soluciones de Ingresos de Jubilación de Capital Group, recuerda que “los inversores, una vez llegada la edad de jubilación, tienen necesidades muy distintas respecto a la etapa de acumulación”.

Ahorrar para la jubilación suele implicar invertir de manera regular, normalmente deduciéndolo de la nómina de manera mensual, en un plan de contribución definida. 

“Sin embargo, ya en la jubilación los ahorros y los ingresos que puedan generarse son cruciales. A falta de un sueldo, los fondos destinados a la jubilación constituyen, en muchos casos, el grueso de sus finanzas”, coincide el experto.

Se podría decir que en la fase de desacumulación sus objetivos financieros cambian radicalmente. “Lo normal es que traten de obtener ciertos ingresos a partir de sus activos pero manteniendo su capital al mismo tiempo y, si es posible, obtener una revalorización continua del mismo”, concluye May. 

Para poder invertir en la jubilación hay que contestar unas preguntas

Para poder organizar las inversiones en esta nueva etapa, que puede abarcar de 10 a 20 años, hay que contestar a las siguientes preguntas. 

  •  ¿Con qué otros ingresos y activos pueden contar? 
  • ¿Tienen ingresos asegurados del Estado y de planes de pensiones definidos? 
  • ¿Cuentan con ingresos no asegurados procedentes de alguna otra fuente de rendimientos laborales? 
  • ¿Y de inversiones distintas a la jubilación, por ejemplo, alquileres de inmuebles?
  • ¿Tienen hipotecas pendientes de amortizar u otras deudas que deban saldar? ¿Qué estilo de vida esperan tener cuando se jubilen? 
  • Y sobre todo ¿cuánto tiempo viviré? 

Cómo enfocar la inversión

Alvargonzález señala que en la práctica el inversor debe adquirir cierto riesgo. “En el momento actual, los bonos no dan cupón y los fondos de renta fija, más comisiones, pueden provocar no que no gane nada el inversor en el mejor de los casos, sino que sufra una pérdida patrimonial”.

Y es que uno de los riesgos que tiene el inversor es que el BCE siga manteniendo las compras al ritmo actual.

“La recomendación seguiría siendo tener en cartera renta fija, pero de corta duración, que no tienen rentabilidades altas, pero en el momento en el que suban los tipos de interés se beneficiará y también compensarlo con renta variable, para poder añadir ese plus rentabilidad que hace falta”.

Los ingresos deben tener cuatro fines 

Para que sea efectiva la planificación, deben cumplir una serie de premisas.  

Por un lado, evitar el riesgo de secuencia que se puede dar en mercados bajistas y es el riesgo de consumir mi capital a un ritmo acelerado y de quedarme sin dinero antes de lo esperado. Por lo tanto, los activos volátiles comportan más riesgo en la jubilación, pero al mismo tiempo sigo necesitando activos reales que me puedan proteger frente a la inflación, además de poder brindarme un crecimiento del capital e ingresos durante, quizás, los 20 años o más que viva como jubilado. 

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Por otro lado, los gastos de manutención diarios y predecibles deben venir cubiertos por un flujo periódico de ingresos seguros. Para muchos inversores, esto podría cubrirse con la pensión estatal, un plan de rentas de prestación definida promovido por el empleador o una renta vitalicia. Estos flujos de ingresos son seguros y regulares y constituyen un buen medio para cubrir gastos periódicos que no suelen variar de un mes a otro, indica May.

A esto hay que añadir el estilo de vida, que no tiene la misma necesidad de ingresos seguros y predecibles que los gastos de manutención diaria, por lo que conviene más tener activos cuyos flujos de ingresos y valores de capital sean variables. “Habitualmente, esto podría hacerse con una combinación de acciones y bonos”, explica May. 

Finalmente, las inversiones concebidas con fines de dejar una herencia están reservadas principalmente a aquellos que gozan de un mayor patrimonio, pero para este fin, fondos de renta variable y multiactivos podría ser una posibilidad.   

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