Grifols reactiva el interés entre los inversores internacionales

Barclays detecta un creciente interés por Grifols entre inversores internacionales. Su buena evolución en mayo es clave

El desplome bursátil de Grifols en 2022 encontró su punto más bajo en un mes de marzo que llevó a la empresa farmacéutica a mínimos de los últimos ocho años, al tocar un suelo de 14 euros.

Sin embargo, al igual que ocurre con los agricultores que ven como las nubes riegan sus campos antes del verano, las lluvias del mes de mayo devolvieron el optimismo a la cotización de Grifols, animando a pensar en su buen porvenir para el resto del año.

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En el último mes, las acciones de la compañía se revalorizaron un 23 por ciento, devolviendo a los títulos a una franja de precios de 19,9 euros que no avistaban desde noviembre del año pasado y, sobre todo, invitando a los expertos a considerar que los peores momentos para la compañía pueden estar ya en el pasado.

Grifols abrió mayo con una escalada que continúa hasta hoy

El primer rebote importante de Grifols durante este mes de mayo se produjo el día 6, fecha en que la compañía informó de que los volúmenes de plasma sanguíneo que recogió durante el primer trimestre alcanzaron los niveles previos a la pandemia en el primer trimestre.

Ese día, la compañía cerró su jornada de cotización en bolsa con una subida del 9,43 por ciento que dio paso a una rápida corrección en la siguiente sesión, la de un lunes 9 de mayo en que Grifols perdió 6,85 por ciento, regresando a un precio por acción de 17,35 euros que se encontraba en el rango algo de su promedio en 2022.

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Desde entonces, no obstante, Grifols encadenó jornadas de subida del 6, el 4 o el 3 por ciento que eran ampliamente más fuertes que los días de bajada, consiguiendo que su mejora desde ese 9 de mayo hasta hoy sea de un 14,4 por ciento que dejaba su precio en estos 19,9 euros anteriormente mencionados.

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La cotizada del IBEX 35, de hecho, trepó hasta este margen cercano a los 20 euros el pasado viernes 13 de mayo, día que cerró con una subida del 3,3 por ciento hasta los 19,70 euros.

Y desde entonces, parece haber encontrado un soporte de estabilidad con el que aspira a atacar un techo de los 20 euros que durante 2021 actuó como suelo para sus títulos.

Los expertos ven rayos de esperanza

Además de impulsar su cotización a lo largo de todo el mes de mayo, la actualización de resultados operativos publicada por Grifols también sirvió para que los analistas a cargo de monitorizar su rendimiento vieran unos rayos de esperanza en su horizonte.

Desde Barclays, por ejemplo, señalaban que en las últimas semanas recibieron "un interés creciente por el nombre, con inversores interesados en Grifols como una posible jugada de recuperación tras el Covid-19".

De acuerdo al informe publicado por el banco británico, la empresa de biofarma rival de Grifols, CSL, "hizo comentarios similares en relación con las colecciones de plasma en una conferencia de la competencia esta semana".

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Por lo tanto, Barclays opinaba que "con la confirmación por parte de Grifols de que la recuperación está en marcha en todo el sector", el rebote de sus acciones no era sorprendente.

La entidad financiera apuntaba, en consecuencia, que "la empresa espera que las recaudaciones del año fiscal sean superiores al 20 por ciento anual", por lo que prevé que los ingresos "se aceleren más rápidamente que los gastos este año".

A pesar de conceder que las cifras operativas de Grifols, y del sector en general, eran buenos indicios para creer en su recuperación a largo plazo, Barclays mantenía un precio objetivo de 17 euros sobre los títulos de la empresa española que, por otro lado, se erige como uno de los precios más bajistas dentro del consenso de analistas.

El precio objetivo promedio del consenso encargado de seguir el desempeño de Grifols es de 22,33 euros, con firmas como Caixabank optando por un rango medio de 21,2 euros, mientras que los más optimistas, como BNP Paribas, le otorgaban un precio objetivo de 26 euros.

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Los expertos, por tanto, se debaten entre la cautela frente a Grifols, a la espera de que la compañía publique sus resultados semestrales, y el runrún de que este mes de mayo fuera el principio de una ansiada recuperación de la farmacéutica española.

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