El IBEX 35 firma su peor semana desde que estalló la pandemia

El IBEX 35 descuenta el miedo de los inversores al amago de pánico nuclear ruso y las mayores perspectivas de estanflación

El ataque del ejército ruso a la central nuclear ucraniana de Zaporiyia, la más grande de Europa, aceleró la desbandada de los inversores de las bolsas. El IBEX 35 perdió los 8.000 puntos ,cerró la semana en los 7.290,90 enteros, tras encajar una caída del 3,63 por ciento.

La pérdida semanal asciende al 9 por cierto y cierra su peor semana desde que estalló la pandemia.

La incertidumbre sobre la invasión de Rusia a Ucrania pesó en los mercados y más tras la reunión mantenida el jueves entre Vladimir Putin y Emannuel Macron, de la que salió el presidente francés advirtiendo de que “lo peor está por llegar”.

Este viernes, los ministros de exteriores de la Unión Europea y de la OTAN debatirán sobre las nuevas medidas a tomar a nivel político y militar contra Rusia, mientras que la Comisión Europea estudia nuevas sanciones, entre ellas las dirigidas a los oligarcas y colaboradores de Putin.

La situación en las bolsas europeas fue peor en la mayoría de los casos. El FTSE MIB cerró con un retroceso del 6,24 por ciento, el CAC 40 retrocedió el 4,96 por ciento, Eurostoxx 50 cedió el 4,9 pro ciento, el DAX 40 se dejó el 4,41 por ciento y el FTSE 100 perdió el 3,2 por ciento

Una amenaza seria con la estanflación como mar de fondo

El ataque ruso a la mayor central nuclear de Europa fue la mecha que prendió el incendio. Se trata de "una noticia realmente alarmante que muestra una vez más la irracionalidad con la que está actuando Rusia", explicaron los analistas de Link Securities. El problema no es solo la guerra, sino sus derivadas económicas.

"Hay un riesgo geopolítico y es lógico que haya un impacto en los mercados, pero además hay un riesgo económico fuerte porque Europa tiene muchos intereses en Rusia y estamos viendo que hay un boicot internacional y ceses de actividad", dijo a finanzas.com José Lizán, gestor de Rreto Magnum Sicav.

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El gran temor de los inversores es la estanflación o combinación de crecimiento anémico e inflación descontrolada. A juicio de Lizán, "aún es pronto" par hablar de estanflación a nivel global, China todavía va a crecer y en los Estados Unidos no habrá una gran contracción a no ser que la Fed suba los tipos de manera agresiva", juzgó este experto.

El IBEX 35 mira a los mínimos de la pandemia

Diego Morín, analista de IG, dijo a finanzas.com que el siguiente escenario para el índice español es la visita a los 7.600 puntos, ya que la debilidad existente en el mercado podría desencadenar mayor presión bajista en las bolsas europeas.

Prevé que puede perforar los mínimos de la pandemia si el conflicto continúa. "Estaríamos hablando de los 6.400 puntos, aunque todavía tiene zonas importantes, como son los 7.600, 7.200 y 7.000 puntos, si se dan estas roturas, la hecatombe podría originarse en el IBEX 35", añadió.

Morín reconoció que estas caídas pueden prolongarse en el tiempo y dependerá de cómo se desarrolle el conflicto en Ucrania. "Cualquier disminución de las tensiones podría ayudar al IBEX a retornar a los 8.000 puntos, pero el incremento de las tensiones, provocará mayores presiones bajistas en el índice español", advirtió.

El fin de la invasión sería el catalizador que impulse la remontada del IBEX 35

Respecto a este escenario, Lizán se mostró algo más optimista y apuntó que "en España no hay una gran exposición directa a Rusia". El castigo llega más por la vía indirecta del petróleo y el gas. Esto no sucede con Francia y Alemania, donde la exposición al mercado ruso es mucho más elevada.

Para pensar en una remontada del IBEX 35, Darío García, analista de XTB, dijo a finanzas.com que las probabilidades de que el selectivo vuelva al soporte de marzo de 2020 en los 5.800 puntos son reducidas.

"Desde XTB esperamos que el conflicto no acelere el proceso de recesión al que nos podemos enfrentar globalmente cuando los Bancos Centrales inicien su programa de subidas de tipos de interés", añadió.

Cree que, aunque las subidas de tipos ayudarían al selectivo español a remontar posiciones por la alta exposición al sector bancario, "la recesión podría desencadenar una caída del consumo y de la demanda que lastre el sentimiento inversor a medio-largo plazo. Aun así, creemos que el gran catalizador positivo para los mercados sería que se pusiera punto y final a la guerra de Rusia contra Ucrania".

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