Banco Santander provisiona 100 millones por la quiebra de Abengoa

Banco Santander tiene preparada una dotación que rondaría los 100 millones de euros con la que cubrirse de la quiebra de Abengoa

El Banco Santander mueve ficha para blindar su balance de la quiebra de Abengoa y fija sus pérdidas en la ingeniera sobre los 100 millones de euros, según informan a finanzas.com fuentes financieras.

El grupo se protege, pues el concurso de acreedores de la sociedad sigue su curso después de que la CNMV abriese el plazo de solicitudes para ser el administrador concursal del proceso.

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El importe fijado por el banco presidido por Ana Botín correspondería a las líneas de avales abiertas con las que cuenta la sevillana en el Santander y tras descontar la adquisición del proyecto A3T de México.

Un proyecto de 570 millones de euros

Y es que la entidad tomó la decisión a finales de 2020 de quedarse con este negocio que consiste en una planta de cogeneración eficiente de energía y que fue valorado por Abengoa en 570 millones de euros hace un año.

El 7 de enero de este curso, un día antes de que Gonzalo Urquijo dimitiese como consejero de Abenewco1, sociedad a la que pertenece el A3T, el Santander completó la operación.

El banco estaba en disposición de hacerse con el 99,99% de este activo ya que era el tenedor del bono convertible que garantizaba la opción de compra de las participaciones de esta sociedad.

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El apoyo previo del Santander

La maniobra viene de atrás, de la reestructuración de 2019, cuando el grupo cántabro inyectó 95 millones de euros a la ingeniera a cambio de bonos sobre el activo valorados en 480 millones de euros de donde se desprende la valoración en 570 millones. 

Según la ‘Operación Vellocino’, como se conocía al plan de reestructuración, el Santander tenía la opción de canjear el bono y hacerse con un activo donde sus propietarios tenían la mayor participación dentro de Abenewco 1, con un 23,18% del capital social.

Al ejecutar la opción de compra, este activo se quedó fuera del balance de la compañía desde el primer trimestre de 2021, con un valor contable de 538,72 millones según el estado financiero de la sevillana remitido a la CNMV.

Inyección de liquidez para el Santander

Con el proyecto bajo su propiedad, el Santander tiene ante sí la opción de hacer caja con esta planta con su venta a una empresa del sector o fondo de inversión especializado y seguir recuperando su fuete apuesta por la compañía desarrollada desde el 2015.

La inyección podría llegar en un momento donde las entidades precisan de altos volúmenes de liquidez para hacer frente al coronavirus.

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Además, el Santander cuenta a su favor con el hecho de que se trata una planta que tiene comprometida más del 85% de la energía generada en contratos a largo plazo denominados en inglés PPAs.

Santander cumple objetivos

Tras importantes movimientos de ingeniería financiera por parte del equipo de Botín, el Santander consigue solventar con creces una compleja situación financiera, pues los mencionados 100 millones son únicamente un 1,66% del pasivo del grupo que cuenta con una deuda metal total de 4.000 millones de euros.

La estrategia de la entidad queda de esta forma cerrada después de varios años acudiendo a cada llamada del anterior consejo de administración, el liderado por Gonzalo Urquijo, con inyecciones de liquidez en forma de créditos, avales y compras de deuda.

Por estos movimientos, el Santander firmó diversos acuerdos con la empresa para proteger su posición dentro de la compañía y por su alta implicación el banco comandó, junto con el fondo KKR, las negociones para firmar ‘Vellocino’ el 6 de agosto.

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Las disputas políticas que tumbaron el acuerdo

El acuerdo al final no llegó a buen puerto, y por ello la compañía solicitó la quiebra, al no conseguir una inyección de liquidez de 20 millones de euros por parte de la Junta de Andalucía, al esgrimir el Ejecutivo regional que no disponía de mecanismos legales para hacerlo.

Por su parte, Abengoa señalaba que tenía el compromiso del propio presidente de Andalucía, Juanma Moreno, desde mayo, fecha en la que se anunció que la compañía precisaba una reestructuración.

Detrás de esta disputa se esconde también la inyección de hasta 550 millones de euros desde los ministerios de Economía e Industria a través del ICO y CESCE. Desde la Moncloa supeditaban su ayuda a que entrase la Junta.

La opción de la SEPI

Pese a ello, el Santander intercedió e informó de que pondría los 20 millones de euros, calificados como “imprescindibles” por Abengoa, pero Calviño y Maroto no terminaron de formalizar su ayuda.

Por ello, los acreedores no dieron más prórrogas a la empresa para lograr el acuerdo y ahora se busca salvar todos los negocios posibles dentro de las filiales, aunque se sigue necesitando de ayuda pública y el único recurso que queda es la SEPI.

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Una SEPI que ya dijo “no” a Abengoa cuando acudió a ella Gonzalo Urquijo agarrándose al fondo de rescate de 10.000 millones de euros aprobados por Hacienda para rescatar a empresas dañadas por el Covid-19.

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