Así trasladarán los bancos el impuesto Sánchez: depósitos y accionistas pasarán por caja

Los expertos tienen claro que los bancos trasladarán el impuesto Sánchez. ¿Cómo? Reducirán la remuneración de los depósitos. Los accionistas también saldrán perjudicados

El impuesto Sánchez a los bancos no lo pagarán las entidades financieras, sino sus accionistas y depositantes. En una palabra, los pequeños ahorradores.

A pesar de que el Gobierno ha anunciado sanciones de hasta el 150 por ciento para quienes traten de repercutir el gravamen, lo cierto es que la traslación impositiva es uno de los principios básicos de la hacienda pública.

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El Ejecutivo ha ido directamente hacia la parte alta de la cuenta de resultados, gravando el margen de intereses y las comisiones netas con el 4,8 por ciento.

Si hubiera apuntado a la parte baja, a los beneficios, las dotaciones a provisiones y demás elementos contables se habrían comido el impuesto. No habría habido nada que gravar.

A efectos prácticos, el resultado va a ser el mismo, porque los bancos cuentan con capacidad de sobra para trasladar este impuesto, según explicaron los expertos consultados por finanzas.com.

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Ajuste de márgenes para neutralizar el impuesto Sánchez

La base imponible del impuesto está definida por lo que cobran los bancos por sus hipotecas y lo que pagan por sus depósitos, a lo que se añaden las comisiones netas.

De esta forma, por ejemplo, “los bancos que tuvieran contemplado subir la remuneración de los depósitos podrían volverse atrás y no hacer este incremento”, explicó a finanzas.com Alberto Valle, director en la consultora Accuracy.

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De hecho, “en un entorno de subidas de tipos de interés, pero a su vez de gran liquidez en el mercado, con no subir la remuneración a los depósitos de los clientes ya se estaría repercutiendo el impuesto a los ahorradores”, añadió Valle.

El Gobierno ha encomendado a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia el control de la posible repercusión, con el apoyo del Banco de España. Ambos organismos lo tendrán difícil.

“Es una quimera pensar que el Gobierno puede impedir que una empresa, dentro de un escenario de precios libres como son los que operan para la banca, no pueda modificar sus intereses y comisiones para construir sus márgenes como bien le parezca”, dijo a finanzas.com Juan Fernando Robles, profesor de finanzas en CEF-Udyma.

Todo pasa por ajustar los márgenes para neutralizar el gravamen. Se puede hacer pagando menos por los depósitos, pero también cobrando más comisiones. El resultado es que pagarán los clientes y los pequeños ahorradores.

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Libertad de precios para los bancos

La cuestión es que los bancos tienen libertad de precios, y salvo las comisiones que están reguladas, como son las de cancelación hipotecaria o cancelación de préstamos al consumo, pueden cobrar lo que estimen oportuno.

Más allá de esto, el banco pondrá “los precios que quiera y trasladará los impuestos haga lo que haga el Gobierno”, reflexionó Robles.

Además, los bancos tampoco tendrán que hacer grandes alardes de ingeniería financiera.

Considerando que el volumen de depósitos en España ronda el billón de euros, con reducir la remuneración de estos depósitos en 15 puntos básicos ya compensan los 1.500 millones anuales que pretende recaudar el impuesto Sánchez, apuntaron las fuentes consultadas.

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En definitiva, saldrán perdiendo los ahorradores, los titulares de depósitos que verán recortados sus intereses mientras tienen que hacer frente a una inflación del 11 por ciento, reflexionó Valle.

Los accionistas también pasarán por caja

Además de los depositantes, el impuesto también impactará a los accionistas de los bancos, como bien recordó el jueves en la presentación de resultados de Banco Sabadell su consejero delegado, César González-Bueno.

Como los bancos contarán con menos caja, “los dividendos distribuidos entre sus accionistas van a ser menores, es bastante evidente, como también habrá menos recompras de acciones”, apuntó Valle.

En el caso de Banco Sabadell, González-Bueno recordó que el 50 por ciento del accionariado está en manos de 224.000 particulares, que son en su mayoría “pequeños ahorradores”. La otra mitad son inversores institucionales, detrás de los cuales hay pequeños ahorradores en fondos y planes.

El máximo ejecutivo de la entidad bancaria evitó entrar en polémicas o quejas, aunque tendría razones para ello.

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Según calcularon en UBS, el Sabadell será el banco más perjudicado. El impuesto Sánchez se comerá el 29 por ciento del beneficio antes de impuestos, frente al 17 por ciento de Bankinter o el 15 por ciento de Caixabank.

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