Las gestoras giran hacia el capital riesgo ante la falta de alternativas rentables

Mutuactivos y Deutsche Bank España lanzan fondos de capital riesgo mientras que Bankinter aprovecha la nueva ley para captar flujos de inversores minoristas

La falta de alternativas rentables en los mercados cotizados y la caída de las comisiones en la industria de la gestión de activos ha echado a las gestoras en brazos del capital riesgo, como puede comprobarse con el goteo de lanzamientos de este tipo. 

Algunos ejemplos sirven para ilustrar esta situación. El 25 de octubre pasado, Deutsche Bank España lanzó el Tech Venture Growth Portfolio FCR, un fondo de capital riesgo gestionado por Alaluz Capital y asesorado por Brightpoint Capital Advisors. 

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Este producto se centra en la financiación de startups con un alto potencial de crecimiento en el sector tecnológico europeo y requiere una inversión mínima de 100.000 euros, “recomendándose a los inversores no destinar más de un 5 por ciento de su capital financiero a este producto”. 

Por su parte, el 15 de noviembre pasado, Mutuactivos anunció asimismo la entrada en el espacio de los fondos de capital riesgo con el lanzamiento del Mutuafondo Global Ventures I FCR, un fondo de fondos que invertirá en empresas innovadoras y que pretende ser el primero de todo un portaflio de productos alternativos dentro de la gestora. 

“Nuestro objetivo es desarrollar una gama completa de productos alternativos en la que combinaremos producto propio con productos de terceros en aquellos casos en los que encontremos en el mercado vehículos que nos gusten”, ha explicado Luis Ussía, consejero delegado de Mutuactivos. 

Como en el anterior, la inversión mínima requerida para entrar en este producto se ha situado en los 100.000 euros. 

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Más recientemente aún, el banco privado A&G lanzó también su primer fondo de fondos de capital riesgo, el A&G Global Equity I. 

Bankinter, la primera en lanzar un producto con un ticket de 10.000 euros 

Por su parte, Bankinter ha dado un paso más esta semana con el lanzamiento de una gestora de fondos de inversión en activos alternativos, con la que pretende acceder al segmento de los inversores minoristas.  

Bankinter se ha adelantado así al resto de la competencia tras el reciente cambio legislativo que facilita la comercialización a particulares de este tipo de productos antes destinados a grandes patrimonios o inversores institucionales (pues la inversión mínima suele ser de 100.000 euros y el plazo de la inversión de una década).  

Se trata de la nueva Ley Crea y Crece, aprobada el 15 de septiembre pasado, y que reduce la inversión mínima en capital riesgo y el resto de inversiones alternativas hasta los 10.000 euros. 

Aprovechando la entrada en vigor de la nueva norma, Bankinter permitirá la inversión en los productos de esta gestora precisamente desde 10.000 euros

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“Queremos que la inversión en activos privados, en economía real, se convierta en el nuevo plan de ahorro a largo plazo para muchas personas que ahora no tienen esa opción con los fondos de pensiones, que han dado rentabilidades muy bajas", ha aseverado Íñigo Guerra, director general de Bankinter. 

Si bien, algunos expertos advierten sobre la posibilidad de comercializar este tipo de productos alternativos entre particulares. 

Los peligros del capital riesgo para particulares 

“Bancos y sociedades de valores están buscando desesperadamente alternativas frente a la caída de las comisiones de gestión en todo el mundo. En este entorno, los productos de capital riesgo son la solución, ya que aplican comisiones muy altas y normalmente son poco visibles”, advierte en ese sentido Víctor Alvargonzález, director de estrategia y socio fundador de la firma de asesoramiento independiente Nextep Finance

“Son fáciles de vender como productos exclusivos y con alta expectativa de rentabilidad.  Así que las entidades han pedido autorización al regulador para ofrecérselos a todo tipo de clientes. Y eso puede plantear ciertos problemas”, añade Alvargonzález. 

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En concreto, Alvargonzález recuerda la elevada iliquidez de estas estrategias, pues son carteras que no cotizan ni diaria ni mensualmente. 

Asimismo, este experto alerta de que el regulador exigirá la existencia de asesoramiento para comercializar estos fondos de capital riesgo, algo a lo que no están habituados los inversores españoles. 

"Al contrario de lo que ocurre en los países financieramente más avanzados, aquí casi no existe asesoramiento independiente. La mayoría de los asesores españoles son a la vez distribuidores de producto. Es decir, obtienen sus ingresos en forma de comisiones que les pagan las gestoras de los productos que recomiendan. Y estos productos pagan más que ninguno. Así que el conflicto de interés está servido”, avisa. 

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